12 de mayo de 2013

Misiones a la Luna: entre héroes y hoax

¿El hombre estuvo en la luna? 

Es una pregunta ridícula para cualquier que sepa un poco del tema. Pero no cesan de salir hoax sobre ello. A cual más divertido, pero más falsos que Montoro. 

Empecemos por los héroes, sólo 12. Doce personas únicamente han pisado la luna, una pequeña élite de astronautas del proyecto Apollo (ver todos)
  1. Neil Armstrong
  2. Buzz Aldrin
  3. Pete Conrad
  4. Alan Bean
  5. Alan Shepard
  6. Edgar Mitchell
  7. David Scott
  8. James Irwin
  9. John W. Young
  10. Charles Duke
  11. Eugene Cernan
  12. Harrison Schmitt
Todos ellos son el mejor argumento contra los conspiracionistas. Otros doce volaron hacia la luna, pero sin llegarla a pisar ya que permanecieron en el módulo lunar. 

Vayamos a los hoax. El más emblemático de estos quizás sea el de Dark Side of the Moon de William Karel, emitido por el canal ARTE en 2002, haciendo creer que las imágenes de televisión del Apolo XI, fueron rodadas por la CIA en un estudio de grabación con la ayuda de nada menos que Stanley Kubrick, director de 2001 Odisea en el espacio, utilizando técnicas similares a la película. Lo bonito de este documental es que se hizo con el propósito nunca disimulado de hacer un hoax, de hecho al final, se aclara que todo fue una broma y se ven "tomas falsas" en las que muestran riéndose a los participantes de la historia completamente falsa. Muchos siguen aún pensando que el documental es verídico.


Uno de los más recientes (2009) es el titulado UFO: The Greatest Story Ever Denied II - Moon Rising de José Escamilla. Entre otras muchas tonterías pretende haber descubierto mediante el coloreado de fotos en blanco y negro con photoshop, extrañas construcciones extraterrestres en la luna que siempre se nos han ocultado. A decir de Escamilla, es realmente espectacular comprobar lo tontos que son en la NASA y por consiguiente, todos nosotros que generalmente nos creemos sus patrañas. Pero la NASA ha desmentido hasta la saciedad con argumentos científicos cada uno de los argumentos para-científicos.



El hoax que más me gusta es el de nuestro querido escritor Juan José Benitez, autor de la saga Caballo de Troya, que es en si misma un gran y fantástico hoax, se non è vero è ben trovato. En el documental La verdad del viaje a la luna (2004), basado según Benitez, en las declaraciones de un alto militar norteamericano  llamado en clave Mirlo Rojo. Lo más chocante del reportaje es que incluye unos preciosos minutos ineditos de rodaje en la luna de los astronautas americanos mostrando unas construcciones monumentales, por supuesto, extraterrestres. Y que bonito sería que fuese verdad.



La NASA lleva décadas desmintiendo argumento por argumento todos los elementos, fotos y filmaciones, utilizados para hacer dudar al gran público. No vamos a entrar en esta aburrida argumentación, al final del post se pueden encontrar links con la recopilación de argumentos. Sin embargo, recientemente un cineasta holandés, S.G. Collins, ha derribado definitivamente cualquier argumento conspirativo probando que no existía la tecnología para falsificar las filmaciones originales de la NASA. Desde luego sí existía la tecnología para ir a la  luna y volver.



Lo tremendo de las teorías conspiratorias es que nos convierten en victimas y esta es una elección que se deriva de la aceptación de pruebas falsas, que la gente se atreve a creer sin comprobación alguna por completa fascinación. Pero de hecho, ¿a quien le importa la Luna? Ahora es Marte. Ya existen muchos vídeos que aportan pruebas de supuestas arboledas y animales en el planeta rojo, siempre ocultados al gran público.

El problema no es la Luna ni Marte, si no la Tierra, siempre es la credulidad y la ignorancia humana: "lo real es racional y lo racional es real", Hegel.
http://www.badastronomy.com/bad/misc/apollohoax.html
http://spacemath.gsfc.nasa.gov/weekly/3Page7.pdf
http://www.microsiervos.com/archivo/conspiranoia/llego-el-hombre-a-la-luna.html

5 de mayo de 2013

Antiguo Blog

A petición de algunos amigos, vuelvo a enlazar la dirección del antiguo blog de juego EL AZAR Y LA NECESIDAD,  la aventura humana por vencer a lo improbable. Sobre el jugar. Jugamos cuando tomamos decisiones y tomamos decisiones cuando jugamos.


Algunos post han perdido las referencias de las imágenes. lo iremos subsanando a medida que venzamos la pereza de corregir la nefasta política de gestión de ftp de Blogger-Google.

Algunas entradas preferidas:

  • Tamariz Superestar: Link
  • Zadeh y la incertidumbreLink
  • La democracia aleatoria: Link
  • Las lecciones más gordasLink
  • El juego del serLink
  • El factor humanoLink
  • Hay varias entradas sobe el gordo de navidad en 2008, analizando diversos métodos para pronosticar el resultado




1 de mayo de 2013

F O R M U L A     O N E:
10 lecciones para la eficiencia empresarial

Soy un gran aficionado a la F1. Mis padres probaron a llevarme al circuito urbano de Montjuich cuando tenía tres años, dando un paseo. Si me hubiera quejado por el estruendo de los motores, me hubieran llevado a casa. Pero no fue así. Con lo que prácticamente he asistido en vivo a todos los gran premios realizados en Barcelona desde 1966, tanto en Montjuich como en el Circuit de Catalunya (Montmeló).

Delante del camión de Emerson Fittipaldi
Durante una época estuve incluso compitiendo en karting. Eran los años que Fermin Velez, ganó el campeonato de España y en los mundiales la época de Senna, probablemente si hubiera ido tendría que haber competido con él (y como es sabido nunca ganó el campeonato del mundo). Lo dejé por falta de presupuesto, los 3 millones de pesetas por temporada necesarios para ganar un campeonato no los tenía. Para pasar a Formula Renault se necesitaban 30 millones. Hice un test quedando el primero, por delante de pilotos venidos de Filipinas, México, Francia y otros lugares del mundo. Pero ahí se acabó mi prometedora carrera, a pesar de como decía mi entrenador "tienes que controlar ese tigre que llevas dentro".  Y empecé a dedicarme a otras cosas...

Con el 38 al principio y el 5 en la última temporada
La F1 no es un deporte, es un espectáculo de competición, regulado por reglas técnicas y deportivas y especialmente es un negocio mundial, con una audiencia superior a las Olimpiadas, pero en vez de cada cuatro años, casi cada mes. La F1 es el mayor espectáculo del mundo y excede cualquier competición automovilística. Es algo incomparable a la GP2, DTM, F3, Indy Cars o cualquier otra. Es una mezcla de ingenierías (aerodinámica, electrónica, informática  mecánica, diseño industrial), trabajo en equipo y como colofón, los pilotos, como atletas de élite. Ver a estos bólidos circulando con suma facilidad no da cuenta de la complejidad y sofisticación. Pero sobre todo, la F1 es el mayor ejemplo de organización y eficiencia empresarial. Por ello vamos a intentar extraer algunos principios que pueden ser de guía para los negocios.

La complejidad de la F1 por Sauber

1. La navaja de Ockham


No hay nada superfluo en la F1. Como ejemplo, hablemos de algo tan trivial como los semáforos.  En la recta principal donde se forma la parrilla de salida hay un semáforo con cinco luces rojas. Algunos se habrán dado cuenta que no hay semáforos tricolores en F1, como en las ciudades. El color verde sólo se utiliza en el pit line y para dar la salida de la warm lap. No fue siempre así. Pero cuando los había, ningún piloto miraba la luz verde para la salida. Todos miraban como la luz roja mientras se apagaba. Había casi un segundo entre que se apagaba la luz roja y se encendía la luz verde. En F1 un segundo es una eternidad y una gran ventaja (a 300 Km/h  son unos 100 metros y a 100 Km/h son 30 m o la longitud de seis coches). Es sabido que nuestro torpe cerebro debe recibir la percepción esperada para enviar la orden de soltar el embrague y acelerar. Este proceso es también de casi un segundo. Con lo cual los pilotos de las primeras filas salían antes de que se encendiera la luz verde. Por consiguiente fue suprimida. Esto es una prueba de la gran sofisticación de este deporte. Siempre buscando superar todo límite.


2. Medir, medir, medir


Y analizar. Las métricas son importantes en cualquier negocio, pero este espectáculo se mide a la milésima. Los pilotos han de saber tanto ir la máximo o poder hacer vueltas en un rango de 2-4 segundos según lo conservadores que deban ser, en escalas de 2 centésimas. Tienen que saber hacer la vuelta en el tiempo que se requiere y especialmente mantener un ritmo sostenido en carrera durante numerosas vueltas, normalmente en solitario. Y todo esto es más difícil que ir al límite, y sin salirse de pista ni perder la concentración.  Los tiempos representan la medición más tradicional, que ha evolucionado desde el arcaico cronómetro. Hoy la tabla de tiempos que manejan todos los equipos está al alcance de todos (Live Timing) con sus códigos de colores tradicionales, donde el lila siempre indica el mejor tiempo total o parcial. No se puede entender ni los entrenamientos, ni las carreras sin observarla detenidamente. Pero desde hace bastantes años, no sólo se mide el tiempo, los coches llevan sensores y la telemetría es una tecnología imprescindible. Está al alcance de cualquiera utilizar un software de este tipo  (Motec). Hace años un buen blog español analizaba las carreras desde esta perspectiva (F1 Revolution). Telemetría, Business Intelligence y Business Analytics son fundamentales. 


Los equipos tienen hasta 20 analistas en el circuito y 30 en fábrica conectados durante la carrera. Esos profsionales monitorizan en tiempo real todo lo que ocurre en los coches de la escudería, como también la meteorología, incluyendo las temperaturas de la pista, así como todo lo que pueden ver de los competidores por los GPS, tabla de tiempos y cámaras on board (un F1 lleva 8 cámaras y 3 transponders). Todos los datos son procesados por un sofisticado software estadístico,  utilizando algoritmos predictivos para elegir la mejor estrategia de carrera en cada momento. Todo el equipo está comunicado jerárquicamente por radio y el ingeniero principal o director de equipo, con el piloto. Un equipo de F1 se parece más al Mission Control de la NASA que a otra cosa.


3. Desafiar la regulación

Al igual que muchas industrias la como la farmacéutica o la del juego de apuestas, la F1 es un negocio altamente regulado. Y lo es en dos aspectos, en el deportivo (ver normas de este año Sporting Regulations) y en el técnico (Technical Regulations). Cada año y muchas veces incluso durante la temporada, se actualizan las normas vigentes. Los equipos tienen el desafío de empezar a diseñar el coche de la siguiente temporada desde la mitad de la actual. Y lo hacen a pesar de su prolija definición, forzando todos los límites posibles, buscando el balance entre la mayor ventaja competitiva basada en la innovación y la consolidación de las tecnologías conocidas que mejor funcionan. Existen muchos ejemplos históricos de ello, el más reciente quizás sea el de Ross Brawn, cuando en 2009 se hizo cargo del equipo Honda, bautizándolo Brawn GP, cuando este abandonó la F1 y una año después se convertiría en el equipo Mercedes. Brawn inventó los difusores (ver Gráfico interactivo de Marca), que hoy en día aunque de forma mucho más evolucionada, constituyen una parte fundamental de la aerodinámica de la F1. En el año que nació su equipo logró ganar el campeonato gracias a esta ventaja competitiva con 8 victorias y una superioridad aplastante, que nadie pudo concebir leyendo el mismo reglamento. Los equipos contrarios tardaron meses en tener uno y evolucionarlo hasta que fuera competitivo. La FIA estuvo a punto de prohibirlos, pero tuvieron que reconocer que eran conformes a reglamento, a pesar de las enormes presiones de todos los equipos punteros por ilegalizarlos. 




4. La innovación reside en la cultura de equipo

Decir innovación en F1 es no decir nada, porqué todo es innovación, constantemente, tanto incremental como disruptiva, en todos los aspectos, desde la mecánica a la tecnología, pasando por la organización.


Desde mi punto de vista esto marca la diferencia en F1. Todo el equipo está implicado en la innovación y cada uno en su especialidad. La mejora constante, la búsqueda de la perfección como cultura de equipo, la ambición de ganar, la superación decidida de las limitaciones y las dificultades. Nadie puede trabajar en F1 sin aportar valor constantemente, de lo contrario es cruelmente expulsado. La innovación es la cultura de la F1 y la mentalidad de cada equipo. Podemos coger cualquier elemento secundario en la F1 como el gato para elevar los coches y veremos que evolucionan constantemente. Hoy en día, son articulados hidraulicamente y llevan un semáforo incluido. La aerodinámica aplicada a los coches, más allá de sus inicios basados en la aeronáutica invertida, es uno de las aspectos que más innovaciones produce (alerones, efecto suelo, difusores, difusores soplados, DRS), pero también ha sido en la electrónica (dirección asistida  suspensión electrónica), neumáticos, recuperación de energía (KERS), motores (turbocompresión, inyección, control electrónico), etc.  Pero lo más espectacular de todo, es que sin las regulaciones estrictas que cada año prohíben muchas innovaciones para mantener a F1 en unos niveles de velocidad y seguridad balanceados, hoy en día la única manera de ver la F1 sería por TV y a cámara lenta.



Y a pesar de tales impedimentos cada año la F1 es más rápida.  Observar detenidamente la evolución de los Ferrari -la única marca que sobrevive desde la época clásica 1950- es un prodigio evolutivo. 


5. Trabajo en equipo como equipo de emergencias

A primera vista la F1 puede parecer algo individualista, porqué el piloto es el que se lleva toda la atención y la fama. Sin embargo, los equipos de F1 son grandes empresas con mucho personal, una media de 300 personas. En lo que resalta la F1 es precisamente en la sofisticada compenetración de los equipos y en su altísimo rendimiento. Veamos los cambios de neumáticos realizados durante la carrera. Se hacen en tan solo dos segundos y medio los mas rápidos y deben coordinarse unos 15-20 mecánicos. Es realmente sorprendente. ¿Y como lo consiguen? Habiendo planeado la operación y optimizándola a cada carrera y entrenándose hasta la saciedad, de manera que puedan hacerlo en la oscuridad. Pero también lo consiguen porqué en F1 existe un sentido de urgencia y emergencia absoluto, una mezcla entre el trading bursatil (los analistas, la dirección deportiva, los ingenieros), el equipo médico de una UCI (los mecánicos en carrera) y los bomberos especializados en terremotos (los comisarios en pista). Para ver una aplicación de esta mentalidad, puede leerse el interesantísimo artículo (What a Hospital Learned From F1) donde se explica como un equipo de urgencias se inspiró en la F1 para mejorar sus procesos. La F1 es evolución constante, basada en metodología ágiles y una compenetración de alto rendimiento que puede servir de ejemplo a muchas empresas.




6. Deportividad y solidaridad

Si algo resalta por encima de todo en la F1 es su extremado nivel de competitividad. El secretismo en la F1 es sólo comparable con unos servicios secretos. Los equipos se espían y se sortean a los mejores profesionales. Sin embargo, existe un sentido desarrollado de la deportividad y esto se ve en la pista. Especialmente entre pilotos, a pesar de su rivalidad. Quizás el ejemplo más emblemático sea el de Niki Lauda salvado de una muerte certera por otros pilotos (Harald Ertl, Guy Edwards, Arturo Merzario e Brett Lunger) que detuvieron sus coches para asistir al accidentado.


La cultura actual de la F1, como en el deporte en general, es de enemigos en la pista -pero no todo vale- y de amigos fuera de ella, como actitud general. También cada año la regulación deportiva ha evolucionado, restringiendo las maniobras sucias en los adelantamientos.



7. Seguridad predictiva

Tradicionalmente la F1 era sinónimo de riesgo y la seguridad velaba por sus ausencia. Los accidentes era innumerables y las muertes de pilotos, por no hablar de mecánicos y hasta del público eran frecuentes. Era uno de los tristes atractivos de la disciplina. Los accidentes fatales en la era moderna de la F1 (ver Accidentes fatales F1) han sido 47, de los cuales, el último fue el de Ayrton Senna en  1994. Precisamente este fue un punto de inflexión, que cambió para siempre a la F1. La seguridad es ahora primordial en todos los aspectos. En los coches (se deben superar exigentes crash test). En la indumentaria del piloto (con la ropa ignífuga de Nomex pueden sobrevivir durante 11 segundos a 840º C, HANS para evitar los daños a las cervicales). En las gomas que se inflan con nitrógeno en vez de aire (oxígeno) para mantener la presión constante a pesar de los grandes esfuerzos. En el circuito con un  equipo médico formado por 120 médicos y 150 comisarios que velan por la seguridad, siempre hay un helicóptero medicalizado, un minihospital en el circuito y se mantienen hasta 15 hospitales cercanos en alerta. En los requerimientos de la pista a nivel de diseño, amplitud, escapatorias, protecciones, etc (con la excepción de Montecarlo). Sid Watkins, el eterno médico de la F1, ya fallecido, fue el responsable clave en desarrollar los procedimientos que hacen hoy de la F1 uno de los deportes más seguros del mundo. La GPDA (Grand Prix Driver's Association), formada por todos los pilotos de F1, revisan los circuitos y los riesgos, exigiendo cambios desde el 1961. Hoy en día el piloto español Pedro de la Rosa es su Presidente. Todos los riesgos han sido evaluados y mitigados, y cada año se evoluciona aún más. Quizás el GP de Mónaco sea la única excepción que confirma la regla.



8. Think big

A pesar de los recortes presupuestarios, la F1 sigue siendo un mundo de grandes inversiones y grandes sueños. Los equipos menores tienen un presupuesto inferior a 100 millones de euros, Marussia el último equipo de la parrilla, maneja uno de 60 M EUR  y Ferrari el mayor presupuesto con 240 M EUR. En la repartición de los derechos de TV a Ferrari, por ejemplo, le corresponden 110 M EUR.



Este negocio moderno de la F1 es obra de Bernie Ecclestone, ex-vendedor de coches, ex-piloto, ex-dueño del desaparecido equipo Brabham de F1 (de 1972 a 1987) y una figura controvertida donde las haya, que ha hecho de esta competición, un extraordinario negocio de derechos televisivos, patrocinios multimillonarios y negocios complementarios. A través de su equipo de F1 creó y controló la FOCA (Formula One Contructors Association), la patronal de la F1, y a través de esta fue creando unas relaciones comerciales con la FIA (Federación Internacional de Automovilismo), hasta que en 1978 creó la FOPA (Formula One Promotions and Administration), como vehículo receptor de los derechos de TV, donde el 47% iba destinado a los equipos de F1 y el 30% a la FIA, y el 23% se quedaba en la FOPA, es decir, para Bernie. Actualmente la firma de inversión CVC Partners es el dueño virtual de la F1 con un 70% del accionariado, seguido por JP Morgan 20% y el resto aún en manos de Eccleston y familia. 

Red Bull, es uno de los ejemplos más claros del "Think Big" siempre preferido por Ecclestone. Para los jóvenes la notoriedad de marca de Red Bull es hoy en día superior a Coca Cola o Coke. Red Bull entró en F1 a lo grande, sabiendo que más allá de la promoción mundial de su producto, lo que podía conseguir es pasar a la historia. Red Bull, Dietrich Mateschitz, compró dos equipos de F1, uno competitivo, Jaguar (ex-Stewart GP) y otro menos, Minardi, rebautizado como Scuderia Toro Rosso, y patrocinó equipos en todas las categorías inferiores y hasta creó su propio programa de detección y desarrollo de talento para pilotos, basado en la selección natural, "Do or Die" de Helmut Marko, de donde salió un tal Vettel, hoy tricampeón del mundo. Red Bull tiene un presupuesto de 210 M EUR de los cuales Red Bull pone 32 M EUR. Lo que ha conseguido Red Bull en términos promocionales es enorme, pero su inversión y determinación ha sido aplastante.


9. Meta-marketing

La F1 está en el peldaño más alto de la Pirámide de Maslow: en la autorealización. Los valores que emana son deseados por grandes marcas para inspirar sus productos y asociarse con ellos. Sin los patrocinadores, la F1 no existiría. Philip Morris, fabricante de tabacos como Marlboro con 60 M EUR, es el mayor sponsor actual de la F1 y ni siquiera lleva su nombre en Ferrari, que es a quien paga esa cantidad. Pero los colores y hasta hace poco, las marcas blancas dibujadas sutilmente en el coche, hacían recordar a la cajetilla por excelencia. Incluso hoy en el logo de la escudería (pequeño en el coche, pero visible en grande en los camiones, en el motorhome y en la web) sigue la sutil conexión psicológica entre el símbolo de Ferrari y el de Marlboro. Philip Morris intenta retransmitir los valores positivos de fuerza, pasión, sofisticación, belleza y competitividad que expresa Ferrari. Estas marcas tienen lo que se llama el máximo nivel de asociación.



Otro ejemplo, es el Ferrari World en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), el mayor parque temático indoor con 200.000 metros cuadrados, de los cuales 60.000 cubiertos. Con una inversión de unos 700 millones de euros, se construyó en medio del desierto y al lado de la pista de F1. El circuito de Yas Marina es uno de los más bonitos y lujosos de los circuitos existentes. Es una atracción única internacionalmente que permite convertirse en un lugar de referencia mundial, para generar turismo, y el interés por desarrollar nuevos negocios.


La F1 es una potentísima y carísima, pero única plataforma de marketing, es un máquina de meta-marketing para todos los que participan en ella. No existe ninguna valla de publicidad mundial, que permita una repercusión y un reconocimiento parecido. La F1 tiene 8.700 millones de audiencia acumulada en 19 países y 4 continentes. De las 4 P's del marketing mix, el "product" es la competición más sofisticada del mundo, "placement" es  tanto internacional como local, "price" a pesar de lo caro de este negocio, permite un retorno importante de la inversión y "promotion" multicanal, en la pista, en los coches, en TV, en prensa, en internet, etc.

Otro ejemplo es el Banco Santander. El banco obtiene tres euros por cada uno que invierte en la escudería Ferrari. Se estima que Santander en 2011 pagó unos 40 M EUR año por el patrocinio y cifró su retorno en 220 millones anuales, un ratio de tres a uno. De esta manera, consiguió aumentar en un 92% el reconocimiento de marca en UK, sin invertir un euro más en medios convencionales, así como que el 73% de sus empleados se sienta más orgulloso de trabajar en el banco. El 30% de los grandes premios de F1 se encuentran en países estratégicos para el crecimiento del banco, que representan el 73% del beneficio del mismo..


La F1 factura unos 4.000 M EUR año en derechos de TV, inferior en términos absolutos a la NFL, por ejemplo, que ingresa unos 6.000 M EUR, pero en términos relativos, es decir, por evento, la F1 recauda 217 M EUR respecto a los 24 M EUR de NFL. Finalmente, la F1 tiene su propio Star System, donde los pilotos asemejan a las grandes estrellas del rock, lo que le permite atraer muchas audiencias tanto en términos de edad, interés como poder adquisitivo.


10. El piloto como líder

¿Y el piloto? Pues sí el piloto es la clave de todo, a pesar de todo lo que hemos dicho de la F1 y su complejidad  El piloto es el líder. Y ser piloto de F1, no sólo hay que ser un fuera de serie en la conducción que merezca la Superlicencia de la FIA para F1, que obra en poder de una cuarentena de profesionales a nivel mundial, si no que hay que ser un auténtico atleta de élite, inteligente, fuerte psicológicamente y sobre todo líder. Y es esta última característica, si se sostiene en el tiempo, es la que distingue a los buenos pilotos de los mejores. Senna, Schumacher, Alonso, son  algunos ejemplos. Su implicación en todo lo que hace el equipo, estar encima de todo detalle que se puede controlar antes de la competición, los convierte en líderes cooperativos de la escudería. La motivación del piloto-líder es crucial, la determinación por ganar, arrastra a todo el sacrificado personal hacia al mismo objetivo. Se es piloto y líder dentro y fuera de la pista. Pero para saber lo que hace falta en la pista, baste ver como conducía Ayrton Senna, el mejor piloto de todos los tiempos, en un McLaren-Honda de 1.493 cc con 890 CV y cambio de marchas convencional:



En fin, a quien no le guste la F1 es por pura ignorancia, por simplicidad de espíritu y por ser refractario al progreso. Hay tanto que aprender y admirar...

12 de abril de 2013

En defensa de la Monarquía

Quien me conoce lo sabe. No soy monárquico. Sin embargo, nadie puede despreciar desde la perspectiva de la ciencia política, el enorme papel que ha tenido la monarquía en la legitimación de la democracia, tanto en la difícil transición, como a posteriori. En este post nos referimos a hechos contrastados y analizamos la coyuntura y proponemos un soporte táctico a la Monarquía..

Un plan exitoso de la transición, cuyo arquitecto político Torcuato Fernandez Miranda, definió con inteligencia y perfección, convirtió la figura del Rey Juan Carlos I (de quien fue tutor) e incluso de su familia, a pesar de las circunstancias humanas, en un referente aceptable por todos. Un país que en su ADN lleva la guerra civil interiorizada y es incapaz de trascender la división ideológica, en virtud de unas garantías institucionales, hubiera sido incapaz de sobrevivir una sola década sin nuestra Monarquía.


La monarquía a través de la centralidad de la figura del monarca, ha permitido construir un referente simbólico neutro y suprapolítico entre las dos facciones sociales existentes de derecha e izquierda. Ni una República, ni un Presidente representativo, como en Italia, hubiera conseguido llegar a tener esa fuerza simbólica y legitimadora. La inexistencia de una derecha liberal, en vez de conservadora y populista, al igual que la ausencia de una izquierda socialdemócrata moderna, hacen imposible un acuerdo social fuerte y amplio, una constitución material capaz de mantener una cohesión institucional y unas reglas políticas de juego limpio. No existe un proceso político racional en nuestro país. Todo lo contrario, la irracionalidad de las emociones, del sangriento pasado histórico, del odio sublimado, continúa cada día en la lucha mediática y judicial, para destruirse unos a otros. Comparado con otros países, en España no existe el mínimo respeto institucional y ni una voluntad sabia de dotar a las instituciones de la necesaria independencia. Se ejerce el máximo control posible, guiados por objetivos partidistas o incluso personales. Tenemos unas instituciones de plastilina, en vez de unos referentes constantes, eficientes, independientes y justos. Esto ocurre en la CNMV, en la CMT, en la Judicatura, etc. Las instituciones, como las desgraciadas Cajas, están bajo control o influencia política. Al menos en sus cúpulas. Lo dijo Alfonso Guerra: "Montesquieu ha muerto!". Pero es que no ha muerto, es que lo hemos torturado y asesinado!!

La imagen del Rey también ha permitido crear una referencia internacional, que no existía en el franquismo. La legitimidad construida por la Monarquía ha sido a nivel nacional y a nivel internacional, en una dialéctica que se ha retroalimentado positivamente, para defender nuestra débil Constitución.

Pero hoy el deterioro de la Monarquía es tan sólo la consecuencia, de que la constitución material de 1978 se ha roto definitivamente. Sigue existiendo un bonito papel, la llamada Constitución formal, pero el equilibrio de fuerzas que nos permitió convertirnos en democracia a través de la transición, se ha perdido para siempre. Nuestro equilibrio de Nash, ha saltado por los aires. Undargarin y Barcenas, son temas irrelevantes desde la perspectiva de la ciencia política y de la política económica, pero muy inflados por los medios. España no tiene un nivel de corrupción preocupante, lo que tiene es un grave problema con su enforcement. El problema es que aquí la corrupción no es delito, porqué nadie va a la cárcel, entonces es imposible combatirla. Muchos no han entendido que sin ética, no hay política. Sin embargo, lo relevante es que las tensiones nacionalistas y el conflicto entre los dos grandes partidos y sus apoyos empresariales y bancarios, son destructivas en este momento, porqué todos estos sectores piensan que pueden ganar: los nacionalistas la independencia, el PP la destrucción del Estado Social con la alineación de España con los países del norte de la UE y de EEUU y el PSOE el vuelco social de las protestas sociales hacia a su favor ante el descontento y la pobreza creada por la crisis. En la transición las fuerzas políticas, no pensaban en ganar, porque de hecho, lo habíamos perdido casi todo, sino que mutuamente pensaban en que nadie dejara ganar a nadie, para no perder todos, otra vez. La paz social de la transición, donde una democracia con una monarquía constitucional, parecía un acuerdo razonable para evitar otra dictadura u otra república corta que desembocara en otra guerra civil, se ha agotado por la ambición desmesurada y el oportunismo miope de nuestra mediocre casta política. Nuestro ejemplar Estado de las Autonomías en su nacimiento, ha sido incapaz, de encontrar unos limites consensuados y eficientes de desarrollo descentralizado y se ha convertido en una auténtica implosión del Estado por su normativa, su defcit y su ineficiencia.


En España el PP y el PSOE son el problema y no la solución. Se necesitan nuevos partidos parlamentarios que luchen por el espacio del centro, tanto organizaciones de izquierda como de derecha, pero con sentido institucional y que compartan un pacto de Estado en las cuestiones fundamentales y hasta un proyecto de país basado en el pragmatismo técnico para el beneficio social a largo plazo. Al tiempo, que deberían tener una nueva forma de hacer política, deberían reformar la Constitución, la ley electoral y realizar una reforma estructural del sector productivo y energético. Si no se consigue esto en breve y mi predicción es que es muy improbable, tiempos oscuros nos esperan. La historia de España se repite en cámara lenta.

El deterioro de la monarquía es hoy por hoy, el ocaso de España, el surgimiento de una la guerra civil fría, con conflictos permanentes e insolubles: si vis pacem para bellum.

7 de abril de 2013

Talento

Leo en el periódico que el talento ya no interesa a las empresas:
Los profesionales talentosos son caros, y “las empresas prefieren un ejército de trabajadores mediocres y fieles”, por supuesto mal remunerados, que una estrella con un sueldo anual desorbitado. Como comenta el empresario norteamericano, los profesionales de recursos humanos se están especializando en “destruir las aspiraciones profesionales de sus mejores trabajadores”, para así ahorrar costes salariales y no tener que ofrecerles mayores privilegios.
Pero esto no es así para todas las empresas. El talento es fundamental para todas las empresas donde se produce valor. Las empresas de conocimiento, Internet  movilidad, redes sociales y tecnología en general no pueden prescindir del talento. Adquirir y retener talento es algo vital.


La creatividad necesaria para crear valor va asociada no sólo al talento, sino a algo fundamental como una cultura de empresa donde el compromiso de los empleados coincide con los objetivos de la empresa, donde el desarrollo profesional coincide con el desarrollo de la empresa. Libertad a cambio de responsabilidad y cumplimiento de objetivos.

La cultura de empresa está muy poco valorada en la consultoría de empresa porqué no se ve un impacto directo en los beneficios de las organizaciones y también porque se hereda una cultura de empresa del momento fundacional, que muchas veces suele haberse vuelto obsoleta, pero es un dogma incuestionable.

He visto fracasar a muchas empresas y a directivos para la desconexión con la cultura de empresa, por una cultura organizacional inadecuada para los fines de negocio, más que por motivos de rendimiento, conocimiento o dedicación.

Un componente de meritocracia es fundamental en la empresa. Cada vez vamos más a un modelo de empresarios dentro de la empresa o de proveedores internos, que pronto serán externos. La gente que produce valor será cada vez más independiente. Es tan importante el enterpreneurship como el corporate enterpreneurship. Si las empresas no empiezan a permitir que se creen y se financien proyectos por propia iniciativa de los empleados, será más difícil innovar desde dentro.

Innovación no existe sin talento y sin gestión del talento, sin una organización y culturas orientadas a la creación del valor, a la faciltación de la creación  e invención de productos y servicios disruptivos.

Lo que también es verdad que una cultura emprendedora e innovadora debe ir acompañada de una gestión del riesgo, ya que como bien es sabido al mortalidad de los proyectos de este tipo es muy alta, de lo contrario, puede ser una actividad que comprometa el mismo funcionamiento de la empresa.

Existe una consultora que se dedica específicamente a este propósito, que se llama Blessing White y propone un interesante modelo X para el compromiso empresarial:





Recientemente mi profesor de Babson College (la universidad de referencia para la enseñanza del enterpreneurship), Jay Rao, (ver entrevista en La Contra de La Vanguardia), ha escrito un interesante libro con mi amigo y compañero de ESADE, Fran Chuan, socio fundador de la consultora Dicere, titulado Innovacion 2.0. En él se explica como desarrollar una cultura de la innovación, pero a diferencia de la gran mayoría de libros que se centra en las metodologías, lo hace centrándose en el talento, en las personas. Muy recomendable.




9 de febrero de 2013

Los filósofos no pueden ser astronautas

No vamos a conmemorar el desgraciado accidente del Columbia (STS-107, cfr. Infografía accidente) el 1 de febrero de 2003 como ha hecho toda la prensa, vamos a enfocarnos en algo positivo como el entrenamiento de astronautas del Shuttle.


Este verano tuve ocasión de hacer en la NASA un mini cursillo de entrenamiento de astronautas, que se completaba con la simulación de una misión del Discovery.  Fuimos entrenados por el capitán Winston Scott (STS-72 Endeavour y STS-87 Columbia), en un simulador de tamaño real.


En la selección me tocó ser el Flight Director, responsable de toda la misión, en el centro de control en tierra. El candidato que sacó mejor puntuación por su precisión en las maniobras de aterrizaje, fue mi hijo de nueve años que le tocó ser el piloto de la misión (increíble lo que hace la Play), con la responsabilidad del aterrizaje manual, y mi hijo mayor el comandante.


Entre las pruebas de astronauta sustituyeron la caída libre en avión para simular la microgravedad, por un sistema de pesas bastante divertido, así como una giroscopio de 360º en el que tu cerebro no puede marearse porque no tiene tiempo de ubicar la lateralidad.




Sin embargo, el entrenamiento de astronautas reales es mucho más exigente.  La NASA Astronaut Corps se encarga de esta misión (existe una versión de la ESA) y las exigencias para los llamados ASCANS (Astronaut Candidates) son importantes:
  • Ser ciudadano americano
  • Tener un licenciatura en ingeniería, biología, física o matemática de una Universidad reconocida con buenas notas
  • Deseable tener un Master o un Doctorado convalidables por años de experiencia profesional
  • Experiencia en enseñanza incluso para menores de 12 años (K-12)
  • Para pilotos, al menos tener 1.000 horas de vuelo pilotando aviones a reacción (mayormente pilotos militares)
  • Haber completado con éxito un vuelo de larga duración de la NASA, para medir las prestaciones físicas 
  • Tener una precisión visual corregible a 20/20 en cada ojo 
  • Tener una presión sanguinea sentado que no sobrepase 140/90
  • Altura entre 62 y 75 pulgadas
La selección final depende de la superación de diversos entrenamientos básicos:
  • Formación en sistemas de la International Space Station (ISS)
  • Entrenamiento de habilidades para la Extravehicular Activity (EVA)
  • Aprendizaje de ruso
  • Preparación de vuelo para naves espaciales
  • Poder nadar 75 m en una piscina sin parar y luego nadar la misma distancia con el traje de astronauta
Si se superan todos los cursos positivamente, uno queda elegido como astronauta y se convierte en funcionario de los EEUU. Otra cosa es ser elegido para realizar una misión. Por ejemplo, estar en una de larga duración (de 3 a 6 meses), puede necesitar un entrenamiento de nada menos que 2 a 3 años. Nuestros admirados Pedro Duque (STS-95, Soyuz TMA-3, Soyuz TMA-2) y Michael López-Alegría  (STS-73, STS-92, STS-113 , Soyuz TMA-9, Expedition 14) han sido los únicos astronautas españoles que han pasado por el suplicio que hemos descrito. 

Nikolai Fyodorovich Fyodorov
Lo malo de esta profesión es que está circunscrita únicamente a los científicos o a millonarios excéntricos (Mark Shuttleworth, el creador de Ubuntu fue en la nave Soyuz TM-34 a la ISS), pero en ningún caso a deportistas, artistas, psicólogos, geógrafos, geólogos, arqueólogos o especialmente filósofos como yo, explícitamente considerados como no cualificados. Una discriminación tecnócrata, que rompe sin duda, el criterio de equidad seguido por la NASA. Sin embargo, Nikolai Fyodorovich Fyodorov, filósofo ruso del siglo XIX y máximo exponente del cosmismo con su obra La filosofía de la tarea comúninfluyó decisivamente en Konstantin Tsiolkovsky, considerado el padre de la cosmonáutica (astronáutica para Occidente), cuya famosa frase "la Tierra es la cuna del hombre, el cosmos es su casa" se ha convertido en uno de los lemas de la astronáutica. También influyó en escritores célebres como Dostoievski y Tolstoi. El cosmismo al igual que Stephen Hawking considera, que la humanidad para sobrevivir, tiene que aprender a vivir en el espacio.

Lo que está claro es que como en todas las disciplinas científicas y técnicas sin la reflexión e inspiración de los filósofos, hubiera sido imposible la astronáutica, a pesar de la triste venganza de los ingenieros, que nos han prohibido volar al espacio. El castigo quizá sea, que los astronautas no pueden ni silbar, ni llorar.


Para los que quieran más información o presentarse a una selección:

24 de enero de 2013

Beltegeuse, mi estrella favorita

NML Cygni, una hipergigante roja, es la estrella más grande conocida en la actualidad.  Es 1.650 veces el radio del Sol o 7,67 AU. Aunque hasta hace poco se consideraba a VY Canis Majoris, como la más grande (1.420 veces el radio solar), pero precisas mediciones redujeron su tamaño. Estamos hablando de enormes bolas de fuego y podemos clasificarlas según diversos rankings según diferentes características: diámetro, masa, luminosidad. 

Buen video aunque olvida a Beltegeuse

Siguiendo con el ranking de tamaños, nuestra estrella favorita es, sin duda, Beltegeuse: enorme, masiva, luminosa y fría. Impresiona el comparar los tamaños de las estrellas gigantes con nuestro minúsculo Sol. No somos nadie.

Beltegeuse respecto a VY Canis Maioris
Es una supergigante roja del tipo M (son las más comunes de color rojo, aunque se ven naranjas, y 3.000 K de temperatura), subtipo 2Iab (supergigantes de luminosidad intermedia), es la estrella alfa de la constelación de Orión, está a tan sólo 640 años luz de la Tierra, tiene unas 30 veces la masa del Sol y es 100.000 veces más luminosa que éste. Si sustituyéramos al Sol por Beltegeuse en nuestro sistema solar, el perímetro de su esfera llegaría hasta Júpiter.

Ubicación en la constelación de Orión
Lo interesante de esta estrella es que se encuentra en su fase final. Habiendo consumido el combustible de su núcleo, según predicen los astrónomos, se convertirá pronto en una supernova de Tipo II, esto quiere decir en una enorme explosión estelar, que posteriormente dará lugar a una estrella de neutrones, o remanente estelar, que constituirá una nebulosa difusa.  

Con mis compañeros de ESADE esperando la noche para ver las estrellas
La gran controversia está en cuanto queremos decir con pronto. Aunque Beltegeuse tiene aproximadamente 10 millones de años de edad de bendita juventud, debido a su gran masa, ha evolucionado rápidamente a una muerte prematura. Los más pesimistas que he leído, dicen que ya ha explotado (Betlegeuse ya explotó hace 590 años, y vamos a presenciar un segundo sol. Una supernova iluminará el cielo) y que su explosión habría tenido que alcanzarnos en 2012. Otros dicen que lo puede hacer en cualquier momento y finalmente la comunidad científica más acreditada, dice que podría estallar en un momento de aquí a un millón de años, lo que es un parpadeo cósmico.

Las hipótesis más pesimistas surgieron por un artículo en news.com.au, que recogía unas desafortunadas declaraciones del profesor Brad Carter, debido a la observación que Beltegeuse ha perdido últimamente un 15% de su masa (artículo NASA).

Tampoco parece que estando más allá de los 100 años luz, considerados como zona de seguridad, vaya a pasarnos nada. De hecho, tendría que estar incluso a 25 años luz para freírnos  Pero en el fondo, tanto da. Creo que cuando explote Beltegeuse, nuestro planeta estará completamente deshabitado,  porque al paso que vamos, no hay mucha esperanza para la perdurabilidad de la especie humana.

En todo caso, todas las noches observo Beltegeuse, para ver si sigue allí y la verdad es que sus destellos, son como poco, inquietantes.

18 de enero de 2013

¿Vida en los exoplanetas?

Gracias al satélite Kepler (saber más) se ha podido estimar recientemente, que pueden llegar a existir nada menos que unos 17.000 millones de exoplanteas (saber más) similares a la tierra, en nuestra Galaxia. Sin embargo, no todos ellos son candidatos a poder albergar agua y por ende vida.
Satélite Kepler

Una definición de la vida antrópica y restrictiva

En primer lugar podemos descartar algunos planetas, porque buscamos la misma vida que conocemos en la tierra y que podemos conocer los humanos con la ciencia que disponemos. Nuestra definición de vida es limitante, aunque claro está, es lo que tenemos y no podemos científicamente hacer otra cosa. 
"un organismo se dice vivo cuando cambia materia y energía con su medio ambiente, conservando su autonomía, cuando se reproduce y evoluciona por selección natural"  
Existen otros enfoques posibles que se aventuran a explorar vidas inteligentes con niveles de autoconciencia no humanos. Una de los enfoques hipotéticos más audaces es el que plantea James Gardner en su libro El universo inteligente. Una autentica revolución:la inteligencia propia del cosmos. Podíamos pensar que la vida es algo más allá de la conciencia humana o de las bacterias, que son sin duda la forma de vida dominante en la tierra, como podría ser el cosmos mismo, lo que el autor llama biocosmos egoista. Acaso ¿no podría pasarnos como a una hormiga que nunca será consciente que existe otro tipo de vida como la nuestra por la que incluso puede morir sin saberlo?
"La hipótesis del biocosmo egoísta sostiene que las cualidades antrópicas que exhibe nuestro universo, pueden ser explicadas como consecuencias secundarias de un ciclo de replicación cósmica, en la cual una biosfera extendida cosmologicamente proporciona dos de los elementos esenciales de autorreplicación, como fue identificado por el matemático y pionero de la computación John Von Neumann. Además la hipótesis afirma que la emergencia de la vida y la inteligencia son umbrales epigenéticos clave en el ciclo de replicación cosmológica, favorecidos fuertemente por las leyes físicas y las constantes de la naturaleza inanimada  Bajo esta hipótesis, esas leyes y constantes funcionan precisamente como la contraparte funcional del ADN: proporcionan la receta mediante la cual el cosmos en evolución adquiere la capacidad de generar vida e inteligencia cada vez más perfectas. La hipótesis concibe el proceso de evolución terrestre como una subrutina minúscula en un proceso inconcebiblemente vasto de ontogénesis cósmica. Una implicación falsable de la hipótesis es que la emergencia de vida cada vez más inteligente, es un fenómeno fuerte, especialmente favorecido por los procesos naturales de eveolución biológica y emergencia." (p188)
Quizás la verdad esté ahí fuera, pero sea otra bien diferente a la que esperamos.


Condiciones necesarias para una vida extraterrestre

Acogiéndonos a la definición de vida científicamente aceptada, solo unos pocos exoplanetas pueden ser candidatos a albergar vida. Primero de todo, porqué tienen que estar en la que se llama zona de habitabilidad galáctica, lejos del centro de la Via Lactea a unos 25.000 años luz, por tanto lejos de las radiaciones de las supernovas y del agujero negro supermasivo del centro. 

Segundo, porqué los planetas deben encontrarse en la zona de habitabilidad de su estrella. En el caso de nuestro sistema solar, es la Tierra la que está en esta zona, representando Marte el planeta que pudo estar en zona de habitabilidad cuando el Sol tenía mayor temperatura, al igual que Venus podría algún día entrar cuando se enfríe la Tierra. En astrofísica se denomina zona de habitabilidad estelar a la región alrededor de una estrella en la que, de encontrarse ubicado un planeta (o satélite) rocoso con una masa comprendida entre 0,6 y 10 masas terrestres y una presión atmosférica superior a los 6,1 mb correspondiente al punto triple del agua, la luminosidad y el flujo de radiación incidente permitirían la presencia de agua en estado líquido sobre su superficie.


Actualmente se mantiene una lista de los planetas candidatos, llamada HEC (Habitable Exoplanet Catalog) elaborado principalmente por la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, en la que hay 9 planetas potencialmente habitables, 30 en proceso de confirmación, 340 exolunas, 859 exoplanetas confirmados, 2.740 en proceso de confirmación y 186 no confirmados. Pero Kepler tiene aún millares de eventos en estudio, con lo que la lista crecerá enormemente en los próximos años.

Lista actual:
  1. Gliese 581 d
  2. HD 85512 b
  3. Kepler 22 b
  4. Gliese 667C c
  5. Gliese 581 g
  6. Gliese 163 c
  7. HD 40307 g
  8. Tau Ceti e
  9. Tau Ceti f

Sin duda este era el sueño de Carl Sagan.


Probabilidad de vida inteligente en la galaxia

La ecuación de Frank Drake (presidente del SETI), permite estimar el número de civilizaciones existentes en una galaxia como la nuestra. Despejando las incógnitas de la ecuación de Drake (calculadora) podemos tener resultados de N (número de civilizaciones) de 2,3, sobre lo que recientemente hay bastante consenso, a pesar de que las versiones oficiales SETI más optimistas están entre 1.000 y 100 millones.


N = 2,3 si y solo si

R = 7 ritmo anual de formación de estrellas "adecuadas" en la galaxia;
p = 0,5 fracción de estrellas que tienen planetas en su órbita;
e = 2 número de esos planetas orbitando dentro de la ecosfera de la estrella ;
l = 0.33 fracción de esos planetas dentro de la ecosfera en los que la vida se ha desarrollado;
i = 0,01 (1%) fracción de esos planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado;
c = 0,01 (1%) fracción de esos planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología e intenta comunicarse;
L = 10.000 es el lapso, medido en años, durante el que una civilización inteligente y comunicativa puede existir;

Estos pobres resultados parecen dar razón a la paradoja de Fermi, que resalta la contradicción entre las estimaciones que afirman que hay una alta probabilidad de existencia de civilizaciones inteligentes en el universo, y la ausencia de evidencia de dichas civilizaciones. De hecho, la probabilidad indicada con la ecuación de Drake parece por el momento ser desmentida por los exoplanetas candidatos. A pesar de ello, sigue siendo hermoso volver a ver la película Contact basada en una novela de Carl Sagan, con parámetros que hoy se manifiestan erróneos, ya que Vega no es una estrella capaz de tener planetas con vida.


Posibilidades de una comunicación con una civilización extraterrestre

Los exoplanetas candidatos nos quedan algo lejos, pero si hubiera vida inteligente, tendríamos noticias de ellos. El más cercano es Tau Ceti f que está a 11,9 años luz y el más lejano Kepler 22 b, que está a 539,9 años luz. Esto significa que si hubiera no sólo vida sino vida inteligente, es decir, una civilización capaz de recibir y enviar señales tardarían 23,8 años, una señal de ida y otra de vuelta. Las señales de radio son ondas electromagnéticas que viajan a la velocidad de la luz (300.000 Km/s). Desde la Tierra hace años que se envían y se recogen ondas de radio intentando discernir algún mensaje, de momento sin fruto alguno, con lo que hay que concluir que vida inteligente no existe en los exoplanetas conocidos. Habría que ir más lejos, a otras galaxias, pero las distancias aquí representan un grave problema.

El científico ruso Kardashiev estudió este problema en su artículo Transmission of Information by extraterrestrial Civilizations. La escala Kardashiev sirve para medir las civilizaciones en términos de consumo energético.


donde K es la civilización es clasificada por MW es decir, el poder de utilizar energía en megawatts.

Las dividió en tres tipos:
  • Tipo I: Civilización capaz de utilizar la energía de un único planeta, con un consumo energético de 4×1012 W. Serían civilizaciones que usarían la energía de fusión nuclear. Nuestra civilización no habría alcanzado aún este nivel.
  • Tipo II: Civilización capaz de utilizar la energía de toda una única estrella. Utilizando el sol como referencia el consumo podría ser  4×1026 W. Serían que utilizaran megaestructuras como la hipotética esfera de Dyson.
  • Tipo III: Civilización capaz de utilizar la energía de una galaxia, cuyo consumo podría ser  4×1037 W. Capaz de utilizar las mismas técnicas que las del Tipo II pero para más de una estrella y otras más  dificiles de concebir como la utilización de agujeros negros.

Esfera Dyson terminada con una estrella en su interior
Los datos del autor son de 1964, hoy han sido revisados por diferentes científicos, ampliándose la escala y se ha popularizado gracias al SETI.


Mensajes terrestres enviados al espacio

Igualmente, como somos inasequibles al desaliento, seguimos enviando mensajes al espacio. Quizas el más famoso de ellos sea el mensaje de Drake. Se trata de un mensaje de radio enviado al espacio desde el radiotelescopio de Arecibo el 16 de noviembre de 1974.  El mensaje tenía una longitud de 1.679 bits, producto de dos números primos, y fue enviado en la dirección del cúmulo de estrellas llamado M13, ubicado a unos 25.000 años luz,  a 2.380 MHz. El mensaje contiene información sobre la situación del Sistema Solar, de nuestro planeta y del ser humano. El mensaje fue diseñado por Frank Drake, Carl Sagan y otros.

Mensaje de Drake

La gran mayoría de mensajes que se envian están basados en técnicas CETI (Communication with Extraterrestrial Intelligence) y se denominan "llamadas cósmicas", un ejemplo, es la llamadsa 16 Cyg A - HD 186408, enviada a Cygnus, el 24 de mayo de 1999, que se calcula llegará en noviembre de 2069.


Indicios de comunicación extraterrestre

Se han recibido algunas señales o mensajes extraterrestres, es decir, que llegan del espacio exterior, no que forzosamente provengan de civilizaciones extraterrestres, cosa que no ha sido probada de ninguna manera. El más célebre es la señal Wow! es el nombre por el cual se conoce en círculos astronómicos a una captación de radio que constituiría el único mensaje recibido hasta la fecha que podría tener un origen extraterrestre y haber sido emitido por seres inteligentes.


El 15 de agosto de 1977 a las 23:16, el radiotelescopio Big Ear, recibió una señal de radio de origen desconocido durante 72 segundos proveniente de la constelación de Sagitario que alcanzaba una intensidad 30 veces superior al ruido de fondo cósmico. La secuencia de dicha señal fue: 6EQUJ5. En la actualidad aún se investiga el origen de la señal. Hay tres hipótesis que intentan explicar el fenómeno: 1) la señal proviene de una emisión de radio de un satélite artificial que atravesó esa órbita en ese instante; 2) la emisión de radio fue producto de un acontecimiento astronómico de enorme potencia; y 3) la señal tiene su origen en una civilización extraterrestre con un potente transmisor. Jerry R. Ehman, el descubridor de la señal, siempre ha expresado sus dudas de que la señal pueda tener un origen extraterrestre.

Otras serie de mensajes, aparece en un documento desclasificado de la NSA (National Security Agency). En el documento titulado Key to the Extraterrestrial Messages  de H. Campaigne, se describen 29 mensajes recibidos a través de comunicaciones de radio provenientes del espacio exterior. El texto introductorio, demuestra que los mensajes no son producto de alguna interferencia por su carácter repetitivo y por sus pausas, que asemejan a una estructura gramatical, y se aventura a afirmar que pueden ser comunicaciones enviadas por seres extraterrestres.

Las posibilidades de que existe vida son reales y la capacidad de comunicación con otros planetas es  posible, pero habrá que ir a los exoplanetas fuera de la galaxia y sólo si tenemos un momento de sincronización entre nuestras civilizaciones y podemos comunicarnos en grandes distancias, lograríamos contactar. Lo de tener una conversación sería más complejo, por no decir impensable, ¿de miles de años luz? Probablemente la vida de una civilización sea inferior a la capacidad de comunicarse en largas distancias. Es difícil pensar que existen civilizaciones tipo III.

Todo esto me lleva a pensar que no parece que el universo esté pensado para que dos civilizaciones lejanas se comuniquen y cooperen o luchen por cambios en el universo y si eso así, es que las civilizaciones no cumplen una función importante para el universo, sólo quizás para los humanos y "exohumanos". Habrá que concluir que no sólo no es importante la vida inteligente extraterrestre, sino tampoco la de nuestra especie, ya que parece tener una función más subsidiaria en el cosmos que la fusión nuclear.
"El hombre no es el problema más antiguo ni el más constante que se haya planteado el saber humano. El hombre es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro pensamiento. Y quizá también su próximo fin. Si esas disposiciones desaparecieran tal como aparecieron, entonces podría apostarse a que el hombre se borraría, como en los límites del mar un rostro de arena" M. Foucault, Las palabras y las cosas, p375.




20 de septiembre de 2012

Saturno V, el primer cohete digital

Soy de los que han nacido después de que el hombre pisó la luna, en directo ante 600 millones de telespectadores. No vivimos ese gran paso para la humanidad y quizás por eso, para nuestra generación, la astronautica ha entrado siempre dentro de la normalidad. No por eso ha dejado de apasionarme.

De pequeño, sobre los diez años, mi amigo Alex y yo construimos una réplica de cartón del cohete Saturno V a escala 1:70, (hoy puede comprarse algo similar como el Modelo de Apogee Rockets). Conseguimos un realismo tan perfecto que logramos que fuera expuesto en una tienda de modelismo durante al menos un mes. Pero eso no es todo. Ya habíamos hecho otro cohete de menor tamaño y lanzado al espacio mediante petardos/explosivos propulsores, parecido al de Tintín (objetivo: la Luna). Este primer lanzamiento fue un éxito e incluso recuperamos el cohete que iba dotado de paracaídas para su retorno a la subatmosfera callejera.

Modelo a escala similar
El lanzamiento de nuestro Saturno V se hizo desde el campo de fútbol de tierra de La Salle Bonanova (nunca entendí porque los de mi edad malgastaban estos espacios persiguiendo una pelota...) a las 16:00 h, (durante horas de clase), una soleada tarde de junio, mientras no había nadie, accediendo por una valla adyacente desde la calle. Debo decir que yo no iba a ese colegio, al menos a estudiar, simplemente lo escogimos por razones geoestratégicas. El lanzamiento fue también en esta ocasión un autentico éxito. Esta vez iba con cuatro propulsores, en el aire se debía separar en tres partes y una de ellas, la capsula, debía caer al suelo frenada con un paracaídas. El cohete fue tan alto, que nunca lo recuperamos. Buscamos la capsula por el pie del Tibidabo sin éxito. Sin embargo, el cohete y su estruendo, permanecen indelebles en nuestra memoria.

Pero mi afición a la aviación y aereonáutica ya venia de lejos. En primer lugar el gran impacto de haber visto el estreno de 2001 Odisea del espacio de Stanley Kubrick en 1968 con tan solo cinco años, luego leyendo todo lo que encontraba sobre cohetes.  Uno de mis libros preferidos de cuando era niño era Gli aeroplani de Enzo Angelucci (el apellido tiene guasa) de 1971, una historia de la aviación con abundantes ilustraciones, que me conocía de memoria, tanto es así que a los ocho años hice un examen dibujando y explicando una extensa selección de aviones representativos y los profesores se quedaron tan asustados que me mandaron a un psicólogo para descartar una esquizofrenia precoz. A los 14 años pude copilotar una avioneta, lo que fue una experiencia maravillosa, pero allí acabé mi relación con los aviones, para pasar a ser tan solo un usuario y un erudito de la astronáutica y astronomía, ya que otros temas también con curvas, acabaron interesándome más.También influyó que el padre de un gran amigo mio falleció en accidente de avioneta.

Recientemente he podido visitar el Kennedy Space Center (KSC) y poder ir al inmenso VAB donde se construyó el Saturno V. También puede contemplar su réplica (en horizontal, -que no es lo mismo) y otras muchas cosas relacionadas con el proyecto Apollo. En realidad, la NASA está muy orgullosa del proyecto del Space Shuttle (transborador espacial) y sus 128 lanzamientos, lo que se ve por todo el KSC. Sin embargo, la mayor y más compleja máquina nunca existida (y a todas luces podemos decir que jamás existirá ya que la tecnología tiende a la simplificación y a la reducción de la complejidad y los presupuestos disponibles ya no son comparables),  ha sido el cohete Saturno V: 110,6 metros de altura, 10 metros de diámetro, 2.900 toneladas de peso.

En el Saturn V Center del KSC
El Saturno V tiene entre otras muchas la virtud de haber sido el primer cohete en llevar un ordenador digital a bordo: el Apollo Guidance Computer (AGC), diseñado por el MIT e instalado tanto en el Command Module (CM) como en el Lunar Module (LM), con un procesador de 16 bits (uno de paridad), con ROM de 12.228 words y RAM de 1024 words . El teclado que hacía las funciones de interfaz se llamaba DSKY.

El teclado DSKY
Si el Shuttle llevaba cinco ordenadores redundantes, el Saturno sólo llevaba uno y no falló nunca en ninguna misión. A muchos les parece increíble que el hombre haya llegado a la luna con esa tecnología, pero de hecho no lo es, eso era fácil y había tecnología de sobra (cuanto daño ha hecho el hoax de Karle, "The Dark Side of the Moon"). En realidad, lo más complejo era volver y vivos, fue eso lo que complicó la manera de llegar. De ahí la gran controversia en la NASA de si los astronautas debían tripular o no. Y no tripularon, fueron unos meros pasajeros, muy preparados (todos eran pilotos militares), como diria Monty Python: "spam in a can", aunque listos para hacerse cargo de todo ante cualquier eventualidad. Los astronautas en el espacio fueron el backup de los sistemas digitales de navegación y no es un chiste, realmente esa fue la función asignada por los ingenieros.

Tan sólo el heroico y recientemente fallecido, Neil Armstrong (Gemini 8, Apollo XI), tomó el control de la nave LM durante al alunizaje del Apollo XI, para evitar caer en una zona rocosa, cuando el ordenador empezó a dar una alerta grave, en la que solo tuvo unos pocos segundos para reaccionar mientras se le agotaba el combustible. Armstrong a pesar de su timidez aparente, era un auéntico cow-boy.  A los seis años voló por primea vez y con dieciséis obtuvo la licencia de vuelo, más tarde se licenció en ingeniería astrofísica, pero además no solo fue aviador militar y astronauta, sino que fue piloto de test de aviación, una de las profesiones más arriesgadas que existen. Gracias a su sangre fría, escapo dos veces de estrellarse en los años '60 durante los test del avión-cohete X-15 a 40.000 metros de altura y a 4.000 Km/h. Tanto el Saturno V como Shuttle adoptaron muchas cosas X-15. 

Fuerza G soportada en el despegue por los astronautas

En todo caso, aunque los astronautas del Apollo fueran sardinas enlatadas, tuvieron inmenso placer de alcanzar los 4g en pocos segundos en el despegue y hasta 7g en el descenso y todos sabemos que la mejor montaña rusa no pasa de los 3g y los airbags se disparan también a esa misma fuerza: no pain, no gain.

Lectura recomendada:
Digital Apollo: Human and Machine in Spaceflight de David A. Mindell

«la gente ama las conspiraciones, son muy atractivas, pero nunca me preocuparon. Porque sé que algún día alguien volverá a ir, y podrá recoger la cámara que dejé allá». Neil Armstrong