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Dicen que la única cosa que para a un tipo malo con un arma, es un tipo bueno con un arma. Michael Jackson, es negro, pero no canta, ni ganas, es el fiscal del distrito de un minúsculo pueblo perdido en Alabama, Orrville y tiene en sus manos un dramático caso. El 16 de enero 2014 un hombre de 37 años llamado Kevin McLaughlin entró en una tienda de Orrville agitando una pistola en en su mano y tras discutir con una cajera y con otro hombre llamado Marlo Ellis que se encontraba allí, los llevó a una habitación. Marlo, titular de un permiso para portar armas, sacó una pistola y disparó a Kevin en el pecho, causándole la muerte. Según los pocos testimonios de la gente, no se trató de un robo. El hecho es que Marlo según el Estado de Alabama tiene derecho a defenderse y a defender a un tercero si existe una agresión. Sólo hubo un disparo, no hubo arrestos.
La serie: los tipos buenos, dos tipos de lo más pacífico
Kevin, el tipo malo, era un hombre casado, padre de familia ejemplar con dos hijos, sin antecedentes penales, graduado en la Universidad. Marlo, el tipo bueno, estaba bajo fianza en el momento del asesinato, acusado de cargos de violación de menores y sentenciado por otros delitos. La policía declaró que Marlo actuó en defensa propia. La muy laxa Ley de Alabama fue redactada por la todopoderosa NRA (National Riffle Association, el mayor lobby en defensa de la tenencia particular de armas), sin embargo según la Ley Federal, no se puede vender un arma a una persona condenada a más de un año de prisión como Marlo. Ni la prensa, ni los testigos han aclarado lo que se dijo allí, pero es evidente que en un pueblo de 198 personas, victima y verdugo se conocían. Y no sólo discutieron, si no que se sospecha, que podían tener algún hecho común en el pasado, que explicara el fatal desenlace. Kevin entró en la tienda diciendo que buscaba unas malas madres. Nunca sabremos que pasó, pero en casos como este se ve que el lema de la NRA "the only thing that stops a bad guy with a gun, is a good guy with a gun”, es una falacia.
El CEO de la NRA Wayne-Lapierre
En lógica, una falacia (del latín fallacia, ‘engaño’) es un argumento que parece válido, pero no lo es. Incluso un argumento puede tener premisas y conclusión verdaderas y aún así ser falaz. La primera clasificación de falacias la encontramos en los escritos de Aristóteles, concretamente en las Refutaciones sofísticas. Aristóteles escribió muchos libros de lógica recogidos en el llamado Organon (Categorías; De la interpretación; Primeros analíticos, sobre el silogismo; Segundos analíticos, sobre la demostración), Tópicos, sobre la diléctica y las Refutaciones ya citadas contra los sofistas). En las Refutaciones, Aristóteles pone su artillería lógica al servicio de la deconstrucción del discurso de la corriente filosófica-política de los sofistas. Por ejemplo Gorgias con sus célebres tesis nos lleva al absurdo nihilismo de pensar que nada existe:
  1. Nada existe.
  2. Si algo existiera, no podría ser conocido por el hombre.
  3. Si algo existente pudiese ser conocido, sería imposible expresarlo con el lenguaje a otro hombre.
Este tipo de argumentaciones son una manipulación de la lógica, "el sofista sólo trata de sacar provecho de una sabiduría aparente, que nada tiene de veradadera" (Aristóteles, Tratados de Lógica, Refutaciones,  p466). Aristotéles llama a esta operativa "silogismo aparente", tiene la forma del razonamiento, la coherencia lógica, pero falta a la verdad. Hoy en día los que utilizan las falacias, son los sofistas de nuestro tiempo. Y ya hay muchos instrumentos para desmontarlos. Por poner un ejemplo de falacia, una de las más conocidas es la petitio principii (petición de principio). Se produce cuando la proposición a ser probada, es decir, la conclusión del argumento, se encuentra implícita o explícitamente entre las premisas: 
  1. "Oriol Pujol siempre dice la verdad cuando habla"
  2. "Oriol Pujol está hablando"
  3. "Por tanto, Oriol Pujol dice la verdad"
Existen muchos tipos de falacias (ver un listado extenso, 42 FALLACIES For Free). Especialmente destacan las lógicas, por ser las más estudiadas y utilizadas, cuyos razonamientos siempre conducen a un conclusión incorrecta. También existen las falacias de la medición o las psicológicas. Recientemente, se ha establecido una definición de falacia más amplia, como violaciones de las reglas de la discusión en el proceso comunicativo. Precisamente, todos los días vemos estas falacias en los medios y en la política. Cuando cualquier argumento es válido para una conclusión, esta deja de tener validez. Tanto si "España nos roba" o lo contrario "España no nos roba" o "Catalunya no es corrupta" o "si lo es pero para dejar de serlo", cuando cualquier argumento prueba y hace más necesaria la conclusión, en este caso de la independencia, cuando no hay argumento alguno para desmontarla, es porqué no es racional y si no es racional no es real (como diría Hegel). Es una conclusión inventada, falsa, que nada tiene que ver con las premisas. Quizás la solución a la corrupción sea crear controles, dictaminar leyes, pero un cambio territorial o de régimen político, nada tiene que ver con ello. La irracionalidad no tiene argumentos, las emociones y las identidades no atienden a razones. Las ideologías políticas y religiones en sus extremismos funcionan falazmente. ¿Cual es el argumento que haría falso, que no valiera la pena una conclusión? Si no los hay, entonces, no estamos discutiendo, estamos imponiendo. La lista de dictaduras políticas es larga. Al contrario que las falacias, funcionan las teorías científicas. Si una lo quiere explicar todo, no está explicando nada, porqué es irrebatible. Para explicar como funciona alguna parte del conocimiento, hay que establecer unas pruebas, que si fallan tumbarán la teoría irremediablemente. Una teoría tiene que ser falsable, al menos un contra-argumento tiene que poder hacerla falsa. Los discursos sociales, con su narración de argumentos y su verdad, funcionan de manera similar. No basta respetar una lógica argumentativa, las conclusiones deben ser verdaderas y consecuentes, a no ser que estemos refutando algo. 
El imputado Oriol Pujol. Por la boca muere el pez
Casi toda la publicidad está basada en falacias. La NRA gasta muchos millones al año en campañas publicitarias defendiendo su prototipo de tipo bueno armado. Con 5 millones de asociados es una de las más conocidas máquinas de creación de falacias. Las principales falacias argumentales que se resumen en sus sloganes son : "The only thing that stops a bad guy with a gun, is a good guy with a gun”; "Guns are not the problem. People are the problem"; "Guns Don’t Kill People, People Do" y "More Guns, Less Crime". Todas ellas podrían considerarse como falacias de argumentos ad consequentiam, porque basar la veracidad de una afirmación en las consecuencias no hace a la premisa más real o verdadera. Aunque hay que reconocer que la NRA dispone de medios e inteligencia suficientes para influir tanto en la opinión pública como en los congresistas, para preservar y extender sus intereses, en un país donde hasta un 63% de los habitantes reconocen poseer armas, las estadísticas son tozudas. Muy tozudas. Y es que EEUU es una potencia tanto en armas como en muertos por estas. 

Hay 310 millones de armas en EEUU, de las cuales 114 millones son pistolas. Hay más tiendas de armas que de comestibles. Una poderosa industria existe detrás de la NRA. Los analistas de IBIS World calculan en 11.700 millones la facturación de EEUU en armas de fuego, de los cuales hasta 6.000 millones son exclusivamente en armas cortas. Hasta 5,5 millones de unidades son producidas anualmente, en una industria que ocupa a 210.000 trabajadores. La NRA se gastó 14 millones de dólares oponiéndose a la iniciativa legislativa de Obama sobre el control de armas. Los lobbistas a favor de las armas gastan de media 17 veces más que sus opositores. Y luego están las consecuencias: 10.000 niños al año son heridos o muertos por armas de fuego y 30 personas al día mueren en EEUU por disparos de pistolas. Los homicidios por arma de fuego oscilan entre 10.000 y 14.000 según el año y nunca han bajado de 8.000 desde los años '80. En cambio, cualquier tipo de arma que no sea de fuego nunca ha superado los 4.000. De hecho, se considera que la industria de armas de fuego americana es responsable del 80% de las muertes por este tipo de armas en los países desarrollados (OCDE). Pero comparando EEUU con otros países, el ratio de homicidios por armas de fuego es hasta 20 veces superior a la los países desarrollados. De hecho, EEUU tiene el mayor ratio mundial de homicidios por arma de fuego con 5,52 homicidios por 100.000 habitantes.
La NRA utiliza el indicador crímenes violentos, en vez de asesinatos por
arma de fuego, para construir su falacia visual "more guns, less crime"
Todas las argumentaciones de la NRA van encaminadas a propagar una supuesta correlación entre armas y seguridad, armas y descenso de los crímenes violentos. Existen una batería de cuadros gráficos realizados con este propósito. Los datos son interpretables y se necesita conocimiento de las fuentes originales para poder desmontar estos argumentos, y no está al alcance del ciudadano medio. Es cierto, que podemos considerar, que el tema de los homicidios es muy cultural, depende de las circunstancias sociales y económicas de cada país, de sus tradiciones. Mexico encabeza los rankings en asesinatos, pero eso es debido a la excepcionalidad de un Estado incapaz de hacer frente a los carteles. EEUU, en cambio, parece claro que en EEUU la posesión determina el ratio de homicidios por arma de fuego. En casi todos los países el ratio de asesinatos/portadores de armas está entre el 1 y el 2 y EEUU está en el 5,52, con lo que parece que algo tiene que ver. Pero por si fuera poco esta evidencia estadística, unos científicos realizaron el estudio más profundo sobre la cuestión: The Relationship Between Gun Ownership and Firearm Homicide Rates in the United States, 1981–2010, por Michael Siegel, MD, MPH, Craig S. Ross, MBA, and Charles King III, JD, PhD. Y las conlcusiones fueron muy claras: "Gun ownership was a significant predictor of firearm homicide rates (incidence rate ratio = 1.009; 95% confidence interval = 1.004, 1.014). This model indicated that for each percentage point increase in gun ownership, the firearm homicide rate increased by 0.9%"
Mexico y EEUU las dos anomalías salvajes. Aquí se desmonta
la falacia "more guns, less crimes"
Japón tiene una normativa muy estricta que prohíbe a la población poseer armas de fuego y la mortandad derivada de estas es nula. La NRA ha creado su prototipo de buen tipo (good guy), de buen samaritano, como Marlo Ellis, pero a nosotros el sorprendente republicano Tomás Regalado, alcalde de Miami, nos parece mucho mejor tipo. Tras la matanza en la escuela Sandy Hook de Newtown, Miami se ha sumado a los programas de recogida de armas. Armas por alimentos. Una iniciativa en la que se recogen armas de la población civil y se cambian por bonos alimenticios, para reducir las oportunidades de violencia entre los más pobres: "no nos cansemos, pues, de hacer bien", Gálatas 6:9.

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