0
Erase una vez un cuento chino.
"community where the threat of violence is impotent because violence is impossible, and violence is impossible because its participants cannot be linked to their true names or physical locations" ("B-Money. Wei Dai).

 Si el hijo de Sataoshi Nakamoto es el rudo Bitcoin, su hija es, sin duda, la bella Blockchain. Como toda hija, es capaz de dar a luz nuevos seres vivos. Y ya ha llegado a su madurez para ser madre. Para ser la madre de todas las batallas digitales.Y los "cochambrosos" mineros chinos la dominan.
Una minería de Bitcoins
Antes que nada, avisar a los falsos puristas del idioma o traductores automáticos supervisados por analfabetos funcionales, que "Blockchain" es un nombre propio, no es ya "chain of blocks", por lo cual, por favor, dejemos de traducirla en castellano como "la cadena de bloques". Lo correcto sería en todo caso, "la-cadena-de-bloques", a la manera de "ser-en-el-mundo", como valiente traducción del "Dasein" alemán de Heidegger por José Gaos. Pero es feo. ¡Viva los anglicanismos!

El desconocido Satoshi Nakamoto, definió en su célebre White Paper fundacional (aquí) y en su primer código (aquí), lo que debía ser el Bitcoin y como consecuencia, su protocolo ("chain of blocks", "chain of digital signatures"), para que pudiera funcionar, al que la comunidad acabó llamando "Blockchain" como nombre propio. Al final, en la corta historia del Bitcoin, se ha dado un giro copernicano, y el protocolo Blockchain resulta más importante, que el Bitcoin. De hecho, el Bitcoin es conceptualmente, una aplicación más de la Blockchain. La primera y hasta el momento, la principal. Bueno ahora dos, después del hard fork o el divorcio a la china, contamos con Bicoin Cash también.

¿Pero qué diablos es?

Nadie parece saber explicar, que es la Blockchain con sencillez. Siempre se nos habla de sus características técnicas y de sus ventajas, pero la gran mayoría de gente se queda igual. Es como intentar explicar las ventajas de Internet hablando del TCP/IP como que permite multiplexar los datos o que los datagramas tienen una TTL. ¿Y? Pues eso. De ahí no deducimos lo que podemos hacer con Internet.

En realidad, es muy simple. Ya lo explicamos hace tiempo (El Internet 2.0 o la revolución de la Blockchain y también El monetarismo colaborativo), pero vamos a hacer un nuevo intento, ya que mucha gente me lo pide.

Internet está gestionada por diversas instituciones sin ánimo de lucro como IAB, ICANN, IETF, IGF, IRTF, ISOC, RIR, W3C, participadas por personal de las más diversas organizaciones como gobiernos, agencias intergubernamentales, operadores de red, universidades, centros de investigación, etc. -ver gráfico aquí) pero dominada por los operadores de telecomunicaciones globales, que son los propietarios de la mayor parte de la infraestructura.

Se habla que la neutralidad de la red está en peligro, porqué algunos gobiernos y algunas corporaciones, ambicionan modificar ese consenso, que surgió en los orígenes de Internet, cuando la Red pasó de manos militares a las Universidades, y apropiarse de la gobernanza de Internet, de manera unilateral, para primar el tráfico de los contenidos más rentables. De hecho, el aumento exponencial del ancho de banda, debido al aumento del visionado de vídeos, hace costosas las inversiones en infraestructuras cada vez más potentes y las telcos presionan por su ROI.
Janina Blockchain
Las operadoras, que tenían sus propios proyectos mundiales como la difunta RDSI, tuvieron que aceptar la primacía del protocolo TCP/IP -por malo que fuera-, porqué se convirtió en un estándar mundial de facto. Simplificando, diríamos que la Internet 1.0 es una red descentralizada entre grandes instituciones, que tiene tres amenazas graves, que son al mismo tiempo, su fuerza y su debilidad:

1) Su gobernanza (la neutralidad de la red), compleja, interdisciplinar y multiorganizacional, amenazada por la Internet comercial sin escrúpulos.

2) Su seguridad o funcionamiento técnico, debido a las debilidades de su protocolo, que provocan ataques de hacking mundiales cada vez más frecuentes.

3) Su privacidad, reducida por ser una red abierta pensada para gente de bien, puesta en peligro por la capacidad global de espionaje de agencias como la NSA a todos los ámbitos más privados.

La Blockchain puede considerarse como la oportunidad para una Internet 2.0, que se construye por encima de la vieja, sin sus defectos. Una nueva Internet como un BitTorrent, como una red distribuida entre iguales. Como una capa nueva, gestionada por una comunidad de expertos desarrolladores a lo Linux, que funciona con todo lo anterior, pero que resuelve todos sus problemas, aunque sólo dentro de sus límites.

1) Gobernanza a lo Linux: La Blockchain convierte el precario consenso institucional de Internet, en una red entre iguales (P2P o peer to peer). De ser una red descentralizada, pasamos a ser una red distribuida, donde el consenso está asegurado, al margen de la maldad y el poder de los actores involucrados. La gobernanza se cumple gracias a la mayoría de nodos leales, con una organización de código abierto y con una comunidad de desarrollo cooperativo a lo Linux.

2) Seguridad con la contabilidad de triple entrada: Esa red de iguales no impide, que existan técnicos malvados, pero los neutraliza, ya que la inmensa mayoría se portan bien para obtener sus recompensas. Los fundamentos matemáticos de un mega registro cronológico e inmutable, compartido por toda la red, la convierten en inhackeable e infalseable y por tanto, no ha habido nada más seguro.

3) Privacidad militar: Los intercambios de información en Blockchain están basados en algoritmos criptográficos de clave pública y firmas digitales, que permiten mantener la privacidad de los extremos de las transacciones. Se habla que sólo la computación quántica sería capaz de vulnerarla, pero nuevas propuestas técnicas impiden incluso esta tecnología.

La Internet 2.0 abierta y cooperativa, que representa la Blockchain, acaba con muchos abusos e imperfecciones de la Red actual. Realmente la Blockchain no hace nada nuevo y es poco disruptiva en sí misma. A nivel técnico, combina una serie de soluciones matemáticas, que le dan una enorme potencia: 2001-SHA-256; 1999-Byzantine fault tolerance; 1999-P2P networks (BitTorrent); 1998-Wei Dai, B-money; 1998-Nick Szabo, Bit Gold; 1997: HashCash;  1992-Proof-of-work for spam; 1991- cryptographic timestamps; 1980-public key cryptography; y 1979- Hash tree.


Es como la Teoría de la Relatividad de Einstein, en realidad estaba casi todo hecho, pero él tuvo la creatividad de relacionar e integrar diferentes teorías y marcos de cálculo, en uno que aumentaba el poder explicativo. Pero la física newtoniana a cierta escala, sigue funcionando.
  
Con Blockchain sólo podemos hacer lo mismo que hacemos, nada nuevo en realidad, pero de otra manera, sin intermediarios, sin corrupción, sin abuso de poder, de manera remunerada, automática, segura, transparente, infalsificable, confiable...¿te parece poco o quieres más? Lo cambia todo, porque no cambia nada, y eso es lo que cuesta de entender. Ahora bien, lo que si podemos intuir, es que nos llevará muy muy lejos, aunque aún no sabemos donde. Ya hay más de mil criptomonedas y tokens con una capitalización de 91.000 millones de dólares y ICOs (financiación de proyectos) por valor de 300 millones de dólares con retornos de hasta el 20.000%.

¿Pero cómo narices lo hace?

El propósito de Nakamoto fue encontrar un sistema de pagos totalmente seguro sustituyendo la confianza de una institución garante, por la criptografía como método cien por cien seguro, matemáticamente confiable, sin intermediarios. De esta manera, se podría evitar todo fraude y reducir los costes de transacción. No más auditores, ni Bancos Centrales.

Una transacción electrónica, hoy en día en tarjetas de crédito, se hace mediante el protocolo SET, con doble firma encriptada. Pero esta encriptación es para que nadie pueda robar el dinero intercambiado. Este sistema supone unas instituciones, que dan garantías al intercambio de información como los bancos. Pero los bancos podrían alterar la transacción, antes de enviarla por el protocolo o alguien que se hiciera pasar por ellos. En el caso de Blockchain, estamos hablando de transacciones como cadenas de firmas digitales de clave pública o asimétrica, que no saben si en el otro lado hay un banco, un particular o un comercio. Todo el mundo es igual para esta red, y nadie puede salir de ella, porqué la seguridad es completa.

Se tardan diez minutos en convertir tu maltrecho PC en un nodo de la red Bitcoin. Un Bitnode. Hay unos 8.300 a nivel mundial, concentrados en Europa y EEUU básicamente. Cualquiera puede ser un Bitnode y esa es la red P2P, que trabaja sobre la Internet 1.0 con sus propias reglas. Basta tener una mínima especificación de hardware y un mínimo ancho de banda disponible, y dejarlo al menos 6 horas al día, para a contribuir a los mantenimientos de la red. Sin gobiernos, ni instituciones, que nos digan lo que se puede y no se puede hacer. Aquí manda el algoritmo fundacional y la red lo mantiene. Como con SETI@Home, la computación distribuida tiene el efecto multiplicador de la Ley de Metcalfe, donde el valor de una red de comunicaciones aumenta proporcionalmente al cuadrado del número de usuarios del sistema.

Entre los nodos, destacan los mineros. El chino Jihan Wu es propietario de Bitmain, una empresa que ha desarrollado ordenadores (ASIC CPU) de propósito especial, que solo sirven para minar Bitcoins y cuya tecnología utiliza el 52% de los mineros del la red. AntPool es su empresa de minado, que con el 17,82% de todas las transacciones procesadas, constituye el minero más importante. Los mineros son los encargados de validar todas las transacciones y tienen una compensación automática en Bitcoins por ello. Los chinos controlan más del 70% del minado del Bitcoin.

La minería es un sistema de gobernanza de consenso distribuido, que se utiliza para confirmar las transacciones pendientes de ser incluidas en la Blockchain. Se cumple un riguroso orden cronológico en la cadena de bloques, que protege la neutralidad de la red y permite un acuerdo entre todos los equipos, sobre el estado del sistema. Para confirmar las transacciones, se deben empaquetar en un bloque, que se ajuste a las normas de cifrado exigidas y que será verificado por la red. Estas normas impiden que cualquier bloque anterior se modifique, ya que hacerlo invalidaría todos los bloques siguientes.

Soy minelo...
La Blockchain se puede considerar como el libro mayor de una contabilidad pública distribuida, es decir, compartida casi en tiempo real por todos los agentes económicos, en este caso, los nodos de la red Bitcoin, donde se registran de forma cronológica e irreversible, todas las transacciones. Todos los monederos saben, al mismo tiempo, como se mueve el dinero anónimo. Es un juego de suma cero, no se escapa nada. La cantidad de Bitcoins está prefijada de antemano. Nadie puede fabricar dinero a su antojo como en divisas fiat como el dólar. Es un modelo deflacionario, donde se van minando, es decir, descubriendo las nuevas monedas.

La Blockchain es lo que se llama contabilidad de triple entrada, que imposibilita desmanes a lo Enron, de quienes falsean los libros de la contabilidad actual de doble entrada, que están en vigor desde el siglo XV. En terminología de Nakamoto, está contabilidad es un servidor de marcas de tiempo, de bloques encadenados cifrados criptográficamente. Falsificar los registros o destruirlos, para ocultar la actividad, es imposible. Si la contabilidad de doble entrada requiere auditor humano para garantizar la corrección de las cuentas, y por tanto, corruptible, Blockchain aporta una auditoria distribuida casi en tiempo real, completamente segura.

Para garantizar la integridad de la cadena de marcas de tiempo, se utiliza una lotería competitiva llamada proof of work, que impide que cualquier persona pueda fácilmente añadir nuevos bloques consecutivamente en la Blockchain, en su propio beneficio. Este algoritmo de 2002 basado en hashcash (obviamente basada en una función hash) impide conductas indeseadas como el spam y ataques DDoS. De esta manera, ninguna persona puede controlar lo que está incluido en la Blockchain o reemplazar partes, para revertir sus propios gastos. Este tipo de prueba lo realizan los nodos mineros y reciben una compensación automática en Bitcoins por ello.

Blockchain funciona como una democracia directa: una CPU-un voto. El hecho de que los mineros tengan una recompensa hace, que los nodos honestos sean mayoría frente a los nodos traidores y con eso basta para que el sistema funcione.

Red Hat 7.1 reveló, que ésta distribución de Linux en particular, posee más de 30 millones de líneas de código. Utilizando el modelo de cálculo de costos COCOMO, puede estimarse, que esta edición requeriría 8.000 programadores por año para su desarrollo. De haber sido desarrollado por medios convencionales de código cerrado, hubiera costado más de 1.000 millones de dólares. El desarrollo distribuido y colaborativo de una comunidad como Blockchain, no tiene competencia.

¿Y para que demonios sirve?

Para cambiar modelos de negocio y modelos organizativos. A través de varias aplicaciones de software. De lo más sencillo a lo más complejo:

1) Criptodivisas que convierten en valor digital un bien real o virtual, a través de la creación de tokens varios a través de Blockchain. Cada criptomoneda crea un ecosistema de valor con un centro de interés. Por ejemplo, existe una crypto llamada SolarCoin, que da incentivos a los productores de energía solar.

2) Redes P2P de propósito especial. Altchains o Sidechains. Son Blockchains alternativas, privadas o públicas, con la misma tecnología o con algunas evoluciones importantes. Por ejemplo, Namecoin, es como una nueva red DNS. Algunas iniciativas como Maidsafe son capaces incluso de bajar del nivel de aplicación OSI.

3) Smart Contracts. Es el tipo esencial de aplicación. Son unas reglas que se autovigilan, se autocumplen y se remuneran automáticamente. Por ejemplo, Rootstock, es la primera plataforma para este propósito. Sería como la API que conecta las DApps a Blockchain.

4) DApps. Es la generalización de los smarts contracts. Es la aplicación para la automatización de cualquier conjunto de reglas. Por ejemplo, el Bitcoin mismo, pero alguna otra muy interesante como First Blood, una plataforma para e-sports.

5) DAOs. Son ya organizaciones o industrias, que funcionan automáticamente con DApps. Son mega-protocolos capaces de organizar un sector económico o parte de él. Por ejemplo, Storj, que se dedica al almacenamiento en Cloud.

Antes de saltar al vacío sin red Blockchain...

1) Blockchain es una comunidad: no sólo hay que conocer la tecnología, hay que estar en el ajo. Estar al día es casi más importante. No es una comunidad dinámica, es exponencial. Si desconectas un par de meses, ya no te enteras de nada. Un buen sitio para estar enterado, es el foro https://forobits.com/. Existen muchos grupos y meetups sobre le tema, a los que vale la pena apuntarse. La comunidad no sólo es la que desarrolla las aplicaciones, sino la que las valora y las está financiando, en su gran mayoría, a través de las llamadas ICO (Initial Coin Offer).

2) Inspirarse en otros: A día de hoy, ya casi hay intentos de hacer cualquier cosa que se nos ocurra con Blockchain. Vale la pena ver lo que están haciendo las start up, así como las corporaciones, ya que algunas han explorado el tema y han tomado interesantes decisiones. Recientemente supimos que una filial de Mercedes-Benz lanzó un piloto de desarrollo de una Blockchain privada con Ethereum de 110 millones de dólares.

3) La pregunta clave: ¿puede hacerse sin Blockchain? Algunos aspectos, que aporta Blockchain, se pueden conseguir con protocolos matemáticos alternativos o con tecnologías tradicionales. Otra cosa, es que sea más costoso o que haya patentes que lo impidan. Desarrollar para Blockchain no tiene nada que ver con Web, porqué no se pueden cometer errores. Sino véase Ethereum, que ya tuvo que hacer un hard fork para resolver sus problemas de seguridad y ahora hay dos criptomonedas Ethereum. Existen cada vez más herramientas y entornos, que hacen asequible el desarrollo de aplicaciones para Blockchain como Microsoft Azure BAAS (Blockchain As A Service).

No es un cuento chino ¡créetelo! ya no eres un niño.


Publicar un comentario

 
Top