El próximo colapso de nuestra
civilización es un escenario, que muchos consideran más que probable. Un debate
largamente ocultado a la opinión pública, que ahora parece imposible de
contener. Son múltiples las causas de esta amenaza y hemos llegado al momento
de las consecuencias y las reacciones. ¿Y tú que vas a hacer?
¿Colapso? ¿Qué colapso? Empecemos por ver qué hay de
cierto. Veamos cuales son las principales causas de
este supuesto cercano apocalipsis de nuestro sistema económico.
1. Crecemos
más deprisa de lo que se regenera el planeta
Las exigencias
humanas de bioproductividad han superado los límites del
planeta Tierra y se aprestan a convertirlo en un lugar sin recursos,
inhabitable. Los cálculos científicos indican que la demanda humana excedió la
capacidad regenerativa de la biosfera, la biocapacidad, en la
década de los '80. Si la huella ecológica humana era del 70% en el año 1961, en
1999 fue del 120%. Es decir, tenemos lo que se llama una deuda
ecológica, porqué utilizamos más recursos (medidos en planetas Tierra
equivalentes) de los que la naturaleza es capaz de regenerar. Nuestras
demandas de energía, comida y agua, van a ser insuficientes para abastecer a
toda la población mundial ya en 2025.
2. Crecemos más de lo que
nos permiten las reservas energéticas
La peak
oil theory o teoría del pico de petróleo, fue propuesta por el
geofísico M. King Hubbert en 1971. Se trata de un
modelo matemático capaz de predecir el nivel de extracción de petróleo a lo
largo del tiempo. Según sus cálculos el pico sería entre 1995 y 2000. Posteriormente,
el gobierno de los EEUU encargó un estudio a Robert Hirsh, para
determinar cuando sería el pico. Los resultados se publicaron en 2005 y se
estableció en 2015. Sin embargo, recientemente la Agencia Internacional
de la Energía (AIE) hizo público en noviembre de 2010, que la
producción de petróleo crudo llegó a su pico máximo en 2006. Y la última
estimación, basándose en los datos actuales de producción, de la Asociación
para el Estudio del Pico del Petróleo y el Gas (ASPO), considera que
el pico del petróleo habría ocurrido en 2010. Sea cual sea el dato exacto, ya
son estimaciones en pasado, la montaña rusa ha empezado su bajada. Pero no sólo
el petroleo, sino muchas otras materias primas o fuentes de energía como el
gas, el carbón el uranio, etc., ya han pasado su cenit o están muy próximas, lo
que algunos llaman el peak everything. Especialmente las demandas
energéticas de China en progresión geométrica, ante la
relativa estabilidad del resto del mundo, hacen imposible el abastecimiento en
cuestión de años. China ya consume tanto carbón como el resto del mundo.
3. Crecemos
más que el aumento del coste de obtención de energía
La EROI,
la llamada ecuación asesina, que mide el cociente de la cantidad de energía
total que es capaz de producir una fuente de energía y la cantidad de energía
que es necesario emplear o aportar para explotar ese recurso energético (en
español, Tasa de Retorno de la Energía), como ha señalado Tim
Morgan, nos conduce a un precipicio energético en el corto plazo. Las
cifras globales de toda la energía indican que hemos pasado de un EROI global
de 40:1 en 1990 a 20:1 en 2010 y se prevé de 5:1 para 2020, a partir del cual
ya no es prácticamente rentable la generación energía, pero no ya en términos
económicos sino energéticos. Si por cada unidad gastada generamos sólo 5
unidades, en comparación con las más de 100 en 1940 para el petróleo, tenemos
un problema enorme a la vuelta de la esquina: el precipicio del EROI o Energy
Cliff. Según estudios reciecentes un EROI límite de 3:1 se conseguiría
en 2065 (What is the Minimum EROI that a
Sustainable Society Must Have?).
4. Crecemos
artificialmente a base de deuda soberana
Se calcula que
si no fuera por las políticas tipo QE (Quantitative Easing de
la FED), de creación de dinero y deuda, no creceríamos en absoluto.
De hecho, se estima que hace 10 años que en los países avanzados ningún PIB
crece en realidad, ocultado por trampas estadísticas. Se calcula que
en EEUU la inflación real es más de un 10% de lo reportado por las agencias
oficiales. Y esto cambia totalmente el panorama. Entonces los intereses reales
son negativos. La única manera de crecer actualmente es inflando la burbuja del
crédito de la deuda soberana.
5. Creemos en
que siempre creceremos
Todos los
anteriores problemas de un crecimiento feroz, no serian posibles sin esta
creencia que pasa por ser individual, intima, pero en realidad, completamente
introyectada después de años de meta-relatos consumistas con los que se ha
bombardeado a la opinión pública. Creemos por definición, ya que todo
evoluciona con pequeños sobresaltos, que un colapso es imposible. No estamos
mentalmente preparados para creer en un cisne negro (la
probabilidad impronosticable) por muchos argumentos científicos que nos aporten.
Y esto hace que no se tomen las medidas a tiempo. El sistema económico tiene la capacidad
en su fase actual, de subsumir cualquier ámbito de la sociedad, de la vida y de
la naturaleza, por eso muchos lo llaman biocapitalismo. Este
sistema basado en la creencia falsa de un crecimiento infinito y en una ceguera
interesada ante cualquier obstáculo, que reste el puro beneficio económico, se
está estrellando con límites objetivos.
Algunas de
los signos de las consecuencias de llegar a los límites del crecimiento:
a. Guerras por la energía
Las guerras
por la energía ya hace años que existen. Irak siempre ha estado en el medio del conflicto,
pero ahora la correlación de fuerzas geopolíticas es diferente en la
medida que estamos definitivamente encaminados al agotamiento inminente del
petróleo. Las antiguas alianzas de EEUU con Arabia Saudí han pasado a
mejor vida y se dirimen en Persia a través del yihadismo. Las tensiones con
Rusia, también representan el conflicto entre este país y EEUU por el suministro
de energía a Europa. Existen muchos otros focos de conflicto en el mundo por
las reservas energéticas y los materias primas.
b. Aumento
de los precios de la energía
El precio
del petroleo se mantiene en la frontera de los 100 USD, a
partir de la cual los precios afectan gravemente a las economías nacionales. El
precio objetivo a corto plazo del barril de petroleo está en 128-145. Y eso
es ya insostenible para nuestras delicadas economías. Llegarán los días en los
que restringirá el uso del automóvil, se recortará el uso de la iluminación
pública. Esto ya ocurrió. La crisis del petroleo de 1973, surgió
por la Guerra del Yom Kippur. La OPEP decretó un
embargo a los países occidentales y el precio se cuadruplicó. El caos y la
crisis se apoderaron de occidente. En 1979 con la llegada al
poder en Irán del Ayatollah Jomeini volvió a
haber una nueva crisis del petroleo.
c. Efectos
del cambio climático
Los efectos del cambio climático ya están aquí. Ya nos están afectando y no son fáciles y rápidos de solucionar, incluso van a implicar muchos más sobrecostes de los que cualquier administración puede haber estimado para hacer frente a los desastres naturales constantes y cada vez más graves, así como a los flujos migratorios que provocará. Esto también provocará las llamadas guerras del hambre y del agua, ya que muchas tierras se volverán incultivables y el agua potable será un recurso escaso.
d. Crisis
financiera interminable
Hemos hablado como esto afectará a toda nuestra forma de vivir, incluida la sociedad digital y su proceso de digitalización, que sufrirá su digital peak y su propio digital cliff. Los límites de la colocación de la deuda global y especialmente la americana, parecen llegar a su límite. Si la demanda no puede generarse a través de la creación de dinero, sólo nos queda el decrecimeinto económico forzoso. Paro insostenible, servicios sociales insostenibles, dualización social, miseria, desorden público.
La ventana
de tiempo para evitar el colapso, o cuanto menos ralentizar su
llegada, es entre diez y veinte años. No hay mucho tiempo. Y ¿cuales
serían los soluciones? Muchos hablan de la inevitabilidad del
decrecimiento y eso parece cierto. Pero puede ser más rápido o más
lento, justo o injusto. De lo que estoy seguro es, que no habrá nada
parecido a una transición. Los intereses económicos y la estructura social
hacen inviable, que la gente se siente en una mesa para discutir los
problemas de una manera racional. Este es el ideal tecnocrático de
la República de Platón, que algunos científicos ambientalistas
tienen en la cabeza. Según Oxfam la
mitad de la riqueza está en manos del 1% de la población. Las élites nunca
se van a sentar en una mesa con los parias del planeta, para repartir su
riqueza y colaborar racionalmente, para resolver los problemas de
explotación y expropiación salvaje, que han provocado por doquier. La
política arbitrará soluciones mediante el conflicto social. Dos grandes
tendencias, se van a enfrentar, aunque no serán ni mucho menos uniformes y cada
una tiene su peculiar concepto monetario.
A. Más de lo
mismo, nada de lo otro
Por
una parte habrá la exasperación del sistema económico desigual actual. El
biocapitalismo se hace más dual, más desagregado territorialmente, ejerce más
control, más mando y es completamente multiforme. Bajo formas políticas de
democracias rígidas sin legitimación, dictaduras discretas,
dictaduras de partido e ideologías de consumo light, el sistema
económico, asumirá la crisis energética y repartirá los costes de maneras
desigual, integrando los conflictos sociales y las guerras. Las medidas serán
un aumento de la situación actual, sin alternativas radicales. Pese que algunos
piensan que el decreciemiento o el crecimiento cero, hace imposible el
capitalismo y la generación de beneficios (lo trataremos en otro post),
están muy equivocados. Habrá un biocapitalismo del
decrecimiento (ecocapitalismo) con un discurso de racionalización de
recursos, en vez de estar centrado en el crecimiento. En este sentido, un ecosocialismo sólo
sería una versión populista del ecocapitalismo, con más peso en el Estado, qu
en el Mercado. Algunas de sus claves:
- Ahorro energético: restricciones al transporte y al uso privado de la energía. Francia tiene intención de ahorrar el 50% en 5 años. Políticas de ahorro industrial, nuevas normativas y nuevos impuestos. En países como Eritrea sólo el 23% de la población tiene acceso a la electricidad. El decrecimiento sería especialmente duro para los países avanzados.
- Autonomía energética: maximización de los recursos locales y de las importaciones de los socios estratégicos.
- Adscripción geopolítica: formar parte de uno de los bandos globales en la guerras por la energía.
- Innovación social-energética: energías renovables, nuevas tecnologías extractoras y productoras, dispositivos de ahorro.
- Relocalización económica: reducción de las importaciones como consecuencia de la reducción del transporte.
- Desigualdad y miseria: los niveles de pobreza podrían llegar a la mitad de la población mundial.
- Inflación galopante: la destrucción de valor sería brutal y se vería en una elevación constante de los precios y una devaluación constante de las monedas fiat
- Control de la opinión pública: nuevas ideologías sobre el consumo responsable y control de la opinión pública al respecto. Control de las revueltas por la falta de energía.
B. Menos de lo mismo, mucho de lo otro
Por otra parte habrá un sistema difuso de contrapoder cooperativo, de alternativa de gestión del bien común, de autodeterminación energética de comunidades interconectadas. A esta tendencia se la podría llamar biocomunismo, como alternativa de economía simbiótica con la naturaleza, como insumisión al biocapitalismo del decrecimiento. Pero este movimiento alternativo de resistencia depende de Internet y sus tecnologías distribuidas, para pasar de una mera existencia de islas ecológicas comunitarias a alternativa planetaria. El espacio digital serà un ámbito de conflicto. Algunas tendencias:
- Autosuficiencia energética: más que redes de energía en manos de grandes empresas, optarían por la autosuficiencia de la familia y de la vivienda. Una gestión sostenible y sostenida de los recursos, minimizando o excluyendo la conexión con grandes redes energéticas.
- Estado-Comunidad: núcleos de
autogestion local sustituirían las instancias del Estado. La comunidad
nuclear sería la unidad básica poblacional.
- Red de Comunidades: las comunidades se entrelazarían en redes, según sus intereses y afinidades.
Estas ecoredes constituirían una alternativa a los Estados
nacionales.
- Autodeterminación monetaria: estas comunidades generarían sus propias
monedas deflacionarias, incluso sus criptomonedas. la dualidad o multiplicidad
de monedas se generalizaría.
- Gradualización de la propiedad
privada: la propiedad privada tendría
matices, la propiedad se determinaría especialmente por el uso y el uso
sería compartido
El controvertido científico James
Lovelock ha pronosticado un inevitable colapso mundial debido al
aumento de las temperaturas en 5 grados provocado por el cambio climático. Y ha
ironizado con que entonces podría haber cocodrilos en el Ártico.
¿Te lo imaginas?













