Perder el miedo a
volar
Como muchos niños siempre quise ser astronauta. Me
apasionaba la aviación. De pequeño me había memorizado casi todos los modelos
de aviones de la historia, gracias a un libro que me regaló mi padre, que
recogía más de mil: Gli aeroplani (1971), de Enzo
Angelucci. A los diez años ya había cosntruido varios modelos de avión y lanzado
dos cohetes con un amigo del colegio, y a los catorce años, ya había
co-pilotado una avioneta. Pero poco después, el padre de mi mejor amigo, se
mató pilotando una avioneta. El hermano mayor que iba con el padre, ingeniero
aereonáutico, sobrevivió. Fue una alegría ver como se recuperaba de su conmoción
cerebral, pero también fue un hecho demasiado triste. Supongo, que
inconscientemente fui perdiendo el interés por el tema.
Me convertí en un
animal terrestre. Me dediqué a competir en karts. La velocidad era un buen sucedáneo. Estudié filosofía a sabiendas, que la profesión de astronauta está
circunscrita únicamente a los científicos o a millonarios excéntricos (Mark Shuttleworth, el creador de Ubuntu, fue en la nave Soyuz TM-34 a la ISS), pero en ningún caso a deportistas, artistas, psicólogos,
geógrafos, geólogos, arqueólogos o especialmente filósofos como yo,
explícitamente considerados como no cualificados. Una discriminación
tecnócrata, que rompe sin duda, el criterio de equidad seguido por la NASA. Sin embargo, al final he acabado volando
mucho por motivos profesionales.
![]() |
| (c) Foto: Rais Busom |
Innovar es como volar. No se puede tener miedo a no llegar
al destino. Exige confianza en muchas cosas, que no controlas y en las personas
con que trabajas. David Kelley, el
CEO de IDEO, lo llama auto-confianza
y basa parte de la innovación en generar esa confianza en las personas más
retraídas al respecto. Su método se basa en la psicología de Bandura, que llama a esto
auto-eficiencia. La clave es identificarte con la misión de tu viaje, que es lo
que le da sentido, no con el destino. En realidad, llegar es una consecuencia,
no una meta.
Para un niño como yo, de la generación del baby boom, cuando el hombre llegó a la
Luna, no me pareció nada especial, viendo las borrosas imágenes en la TV, después
de haber contemplado la espectacularidad de las naves en la película 2001:
Odisea del espacio. Sin embargo, con el tiempo mi pasión por el Proyecto Apolo fue en aumento. Fuí acaparando libros, y viendo todo tipo de documentales, hasta que ya de mayor
pude ir a visitar el Kennedy Space
Center en Cabo Cañaveral. Pude
disfrutar de la Astronaut Training
Experience, entrenado por el capitán Winston
Scott (STS-72 Endeavour y STS-87 Columbia), en un simulador del Shuttle de tamaño real.
El presidente John
Fitzgerald Kennedy, literalmente
pidió la Luna cuando retó a la sociedad americana a llegar a ella en tan sólo
diez años. Nadie sabía como. Se tuvieron que resolver innumerables y complejos
problemas. Pero se logró. La competencia en esta carrera espacial, los
soviéticos, no sólo no llegaron segundos -y no había nadie más-, sino que
simplemente tuvieron que abandonar, y no pudieron llegar nunca. El proyecto Apolo fue
realmente disruptivo. No sólo fue el mayor reto tecnológico nunca realizado,
sino que cambió el destino político y geoestratégico del mundo.
Nikolai Fyodorovich
Fyodorov, filósofo ruso del
siglo XIX y máximo exponente de la corriente llamada cosmismo, con su obra La
filosofía de la tarea común, influyó decisivamente en Konstantin Tsiolkovsky, considerado el
padre de la cosmonáutica (astronáutica para la URSS), cuya famosa frase "la
Tierra es la cuna del hombre, el cosmos es su casa" se ha convertido
en uno de los lemas de la astronáutica. También influyó en escritores célebres
como Dostoievski y Tolstoi. El cosmismo al igual, que el célebre empresario Elon Musk (PayPal, Tesla, SpaceX) considera,
que la humanidad para sobrevivir, tiene que aprender a vivir en el espacio.
Lo que está claro es, que como en todas las disciplinas
científicas y técnicas, sin la reflexión e inspiración de los filósofos,
hubieran sido imposibles, del mismo modo pasó con la astronáutica, a pesar de
la triste venganza de los ingenieros, que nos han prohibido volar al espacio.
El castigo quizá sea, que los astronautas no pueden ni silbar, ni llorar.
El viaje de la
innovación
Para nosotros como para muchos, el proceso de conseguir la
innovación disruptiva asemeja a un viaje arriesgado. Para otros, es como una
expedición o un surcar el océano azul. Para mi, entre todos los posibles
viajes, un vuelo es el que mejor nos encaja, y entre estos, el que mejor
describe el proceso y más nos inspira, es el de un viaje a la Luna. Y el viaje
a la Luna por antonomasia, fue el de la Misión
Apolo 11 de la NASA, la primera en conseguir ese objetivo. Este viaje es un
viaje a la locura (la Luna), a lo imposible, y después, la vuelta a la realidad
(la Tierra), a lo posible.
Para iniciar el vuelo a la innovación hay muchos
preparativos que realizar, pero entre todos ellos uno previo, es el más
importante: vencer el miedo a volar.
Y es que todo el mundo está preparado para innovar, pero no lo sabe o no se
atreve. Luego el proceso puede describirse en quince puntos.
1. Budget.
Conseguir un presupuesto. Una financiación abierta o cerrada. El proyecto Apolo
al completo, gastó unos 6.500 Millones de dólares, involucrando muchas empresas
y miles de ingenieros.
2. Mission.
Escoger la misión. La necesidad de innovar desde el punto de la empresa. A
veces, puede ser un mandato presidencial, como es el caso de John F. Kennedy,
que retó a la sociedad americana a ir a la Luna en un máximo de 10 años.
3. Goal. Dentro
de la misión hay varios objetivos vinculados a uno principal. Ir a la Luna
sería el objetivo, pero también volver a la Tierra sanos y salvos. Escoger el
tema y el ámbito de la innovación.
4. FlightProfile.
Escoger el tipo de vuelo. Se estuvo debatiendo en la NASA, si debía ser
tripulado o automático. Si debe ser una innovación incremental o disruptiva.
5. Rocket.
Escoger y chequear la el cohete/la nave, es decir, escoger el vehículo que
compone la misión y que nos tiene que llevar al objetivo: el método.
6. Crew.
Escoger y entrenar la tripulación, es decir, el equipo de la innovación. No fue
una casualidad que Neil Armstrong fuera el primer hombre sobre la Luna. Tuvo
permiso para conducir aviones a los 14 años, antes del de conducir. A los 20
estuvo en la fuerza aérea en la Guerra de Korea y luego estuvo en la élite de
los pilotos de pruebas. Durante el proyecto Apolo estuvo varias veces a punto
de morir y salvó situaciones de emergencia con su inmensa destreza. Incluso
durante el alunizaje, tuvo que tomar el control de la nave para evitar chocar
con un cráter.
7. FlightPlan.
Diseñar un Plan de Vuelo. Aunque haya mucho de incertidumbre en el proceso de
la innovación, hay que planificar las etapas y los entregables deseados.
8. Fuelling.
Cargar combustible y provisiones. El cohete Saturno V, quemaba 3 toneladas de
combustible al segundo. Para nosotros es el proceso de investigación sobre el
objeto de innovación.
9. FlightJournal-Mission
Control. Diseñar y comprobar el cuadro de mando. Los KPI y las medidas de
éxito, así como un backlog donde dejar registrada toda actividad. Hoy no se
puede hacer este proceso sólo con post-it, el software es imprescindible.
10. LaunchSequence.
El proceso que conduce al despegue. En nuestra metáfora significa el
brainstorming.
11. TranslunarTrajectory.
Viaje de ida a la Luna. Aquí desarrollamos la parte decisiva que llamamos
deconstrucción, el proceso divergente. Se trata de los análisis y
formalizaciones necesarias en los objetos dibujados por el brainstorming, y
escoger las opciones mejores. Hay que entender que el objetivo de la Luna es
móvil. Se va moviendo mientras hacemos el viaje.
12. TransEarthTrajectory.
Viaje de vuelta a la Tierra. Esta es la parte complementaria donde la locura se
pone en cintura, según las reglas del mercado. Es la fase que llamamos
reconstrucción. La edificación de una propuesta sirviéndonos de técnicas como
el pensamiento multilateral. Es el proceso convergente. También el retorno es
un objetivo móvil: la Tierra no está donde estaba en el despegue.
13. Entry. La
entrada en la atmósfera es para nosotros el prototipo. Este proceso era el más
delicado, ya que la ventana de tiempo y localización de entrada en la atmósfera
era muy pequeña y cualquier pequeño error podía significar la destrucción de la
nave.
14. Splashdown.
El amerizaje o aterrizaje. Paras nosotros la prueba del prototipo. Se rompe o
no, funcionan los paracaídas o colisiona con el mar...
15. Quarantine.
Fin del trayecto. Es la salida al mercado. Los primeros astronautas tenían que
pasar un periodo de cuarentena, ya que se desconocía si podían contraer
enfermedades desconocidas. La cuarentena representa el tiempo necesario para
saber si un producto, servicio o modelo de negocio, lanzado al mercado,
funciona o no. A veces funciona bien y se hunde rápido y otras veces, al
contrario.
Para innovar es
necesaria una cultura de empresa que lo permita, como pasó con la NASA, que tuvo que
resolver enormes problemas de todo tipo, que le alejaban del sueño imposible de
ir a la Luna. Y lo consiguieron. Fue el principio del fin de la competencia
soviética. La URSS construyo el cohete N-1, copiando el Saturno V y luego de cuatro
lanzamientos fallidos, abandonó para siempre el proyecto. Los soviéticos
siempre habían ido por delante de los norteamericanos en la carrera espacial en todo momento,
pero el reto de ir a la Luna contenía complejidades disruptivas, que una
burocracia militarizada no podía conseguir, a pesar de sus brillantes
ingenieros.
Neil Armstrong falleció justo el día que estuve
visitando el Kennedy Space Center Visitor
Complex en Cabo Cañaveral. Armstrong pasó sus últimos días frustrado porque el ser humano no había vuelto a la Luna. Pero hoy se habla de viajes
comerciales para 2020. Muchos están innovando también en esta área.
¿Estas preparado para tu viaje a la Luna?
Empieza por el diagnóstico de la cultura de innovación en tu empresa con InnoQuotient
Empieza por el diagnóstico de la cultura de innovación en tu empresa con InnoQuotient
Learn To Fly
Foo FightersThis could take all night
Think I need a devil
To help me get things right
Hook me up a new revolution
'Cause this one is a lie
We sat around laughing
And watched the last one die
I'm looking to the sky to save me
Looking for a sign of life
Looking for something to help me burn out bright
I'm looking for complication
Looking, cause I'm tired of lying
Make my way back home when I learn to fly high
I think I'm done nursing the patience
I can wait one night
I'd give it all away
If you give me one last try
We'll live happily ever trapped
If you just save my life
Run and tell the angels
That everything is alright
I'm looking to the sky to save me
Looking for a sign of life
Looking for something to help me burn out bright
I'm looking for a complication
Looking, cause I'm tired of trying
Make my way back home when I learn to fly high
Make my way back home when I learn to...
Fly along with me
I can't quite make it alone
Try and make this life my own
Fly along with me
I can't quite make it alone
Try to make this life my own
I'm looking to the sky to save me
Looking for a sign of life
Looking for something to help me burn out bright
I'm looking for a complication
Looking, cause I'm tired of trying
Make my way back home when I learn to...
Looking to the sky to save me
Looking for a sign of life
Looking for something to help me burn out bright
I'm looking for a complication
Looking, cause I'm tired of trying
Make my way back home when I learn to fly high
Make my way back home when I learn to fly
Make my way back home when I learn to...



No hay comentarios:
Publicar un comentario