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Una tímida democratización formal de la economía

En los últimos decenios, una parte muy pequeña de la economía, pero muy relevante, -estamos hablando de algunos empleados destacados-, han empezado a beneficiarse de una cierta democratización de la producción, mediante el acceso al accionariado, a la propiedad, a través de acciones y opciones sobre acciones. Esto es frecuente en las empresas tecnológicas o en empresas de internet, especialmente en países desarrollados. Aunque esta democratización sea algo más formal que real, ya que estas acciones son únicamente un modo de remuneración variable, y en pocos casos otorgan la posibilidad real de participar en las decisiones de la empresa o influir en ellas, es un pequeño avance con respecto a la tradicional la propiedad familiar de herencia feudal. También el mercado bursátil se ha abierto a toda clase de bolsillos, pero también es verdad, que la tenencia de pequeñas carteras especulativas, tampoco influye en las decisiones de las empresas. La emprenduría también es un fenómeno social, que democratiza la acción empresarial, ya que cualquier persona con una buen proyecto puede obtener financiación para llevarlo acabo. Está claro que hablamos de pequeños avances que afectan exclusivamente a las personas que dentro de las empresas o con proyectos emprendedores, son capaces de crear valor más rápido y con mayores diferenciales.

El totalitarismo monetario

Sin embargo, a pesar de esta pequeña democratización en el mundo de la empresa, de la economía real, podemos afirmar sin ningún tipo de dudas, que en el mundo financiero, no se ha dado ningún paso adelante. Más bien al contrario. Si nuestra economía se compone de una democratización débil, el mundo financiero que es el auténtico propietario de la economía real, es una auténtica dictadura. Específicamente la creación del dinero es una dictadura en manos de una élite mundial.

La creación del dinero es el proceso mediante el cual los Bancos Centrales regulan la oferta monetaria y los bancos comerciales, mediante el sistema de reservas fraccionarias, crean dinero a través de los créditos sin contrapartida alguna.  Quien puede crear el dinero tiene el poder, en todas las sociedades antiguas se ejercía la autoridad a través de la creación de moneda, que representaba un contrato social de esclavitud entre los productores y los usuarios. El dinero no es un contrato social adoptado libremente, es una imposición totalitaria que susbume toda la existencia humana.

Las empresas financieras son las que controlan la producción y la maximizan según sus intereses de creación de valor. La concentración oligopólica del capital es máxima hoy en día: 737 multinacionales controlan el 80% del valor accionarial de las 43.000 empresas multinacionales existentes, y de estas 147 controlan el 40%, de las cuales tres cuartas partes son entidades financieras. Una diez empresas normalmente controlan más del 50% de cada industria, en el caso de la alimentación existen concentraciones por encima del 70% lo cual pone los pelos de punta. La facturación de las 15 empresas más importantes del mundo equivale al PIB de la Unión Europea. Según reveló The New York Times, nueve personas en el mundo controlan el mercado de derivados que mueve 700 billones de dólares. La creación o producción que realizan las entidades bancarias privadas a través de las reservas fraccionarias equivale al 90% del dinero en circulación, mientras los Bancos Centrales, que son frecuentemente bancos privados también, crean nueva moneda tan sólo por un 10% del total. Los Bancos Centrales además gestionan la inflación a través de la oferta monetaria para mantener la valorización de las empresas, a costa de destruir el valor generado por la sociedad.



La autodeterminación monetaria

Hace años Hayek, el padre del monetarismo, y máximo oponente de Keynes en teoría de política económica, escribió en 1976 un libro llamado The denationalisation of Money. Hayek desde su ultraliberalismo propone la sustracción del monopolio de la emisión del dinero a los Bancos Centrales, como la mejor solución para controlar la inflación. Dándole la vuelta a esta gran idea, lo que aquí proponemos es socializar y democratizar, en vez de liberalizar y privatizar la creación del dinero. Poner en manos de la sociedad civil la creación de dinero, de organizaciones cooperativas, en vez de empresas. Hayek rompe un con un axioma que se remonta al origen del dinero, la acuñación del dinero exclusivamente por parte de los soberanos, el dinero de curso legal, de su uso obligatorio. A la competencia de monedas de Hayek, nosotros replicamos con monedas complementarias y cooperativas.

Existen un sinfín de iniciativas diversas de las llamadas Complementary Money (dinero alternativo). Empezando por los llamados Greenbacks de Lincoln, recibos basados en horas-hombre en vez de oro pedido en préstamo, que circulaban como moneda. Kennedy fue el último presidente en emitir Greenbacks como billetes de libre circulación no emitidos por la FED y respaldados por la plata. Curiosamente los dos presidentes tuvieron el mismo fin. La Ithaca Hour de Paul Glover donde una hora es igual a 10 dólares salario promedio para esa área, el Time Dollar de Edgar Cahn, Friendly Flavors, Bancos como Grameen de Yunus y un sinfín de ejemplos. Estas monedas son legales en al menos 35 países y existen más de 5.000 programas de intercambio a nivel mundial. Una demostración empírica de la validez de este tipo de moneda fue realizada por el profesor de economía Giacinto Auriti en Guardiagrele, Italia. Él mismo imprimió sus propios billetes libres de deuda llamados simec, intercambiando 2 liras por simec. Cada comerciante local había duplicado el dinero disponible en poco tiempo. Se reactivó la economía local doblando la oferta monetaria con esta iniciativa tan simple, mientras que los que no aceptaron su moneda cayeron en el estancamiento. Este este tipo de monedas complementarias, suelen surgir a nivel local de comunidades pequeñas, ayuntamientos o regiones. En ese caso, se les llama  People’s Money (dinero municipal o dinero del pueblo). El primer gobierno regional en emitir moneda fue Massachussets en 1691. Casi siempre en las grandes crisis emergen estas alternativas, como ocurrió durante la Gran Depresión, donde cientos de comunidades emitieron su propia moneda. Existen muchos ejemplos de moneda alternativa local, de los que quizás el Banco Palmas en Brasil o el WIR en Suiza sean los más paradigmáticos. La dualidad de monedas, una nacional y otra local ha sido bastante frecuente históricamente desde la Edad Media. También existen versiones electrónicas de moneda alternativas como el LETS de Linton o la criptomoneda Bitcoin de Satoshi Nakamoto.



La transición monetaria

Debemos dedicarnos a la creación de programas políticos y sociales encaminados a la democratización de las instituciones existentes de creación de dinero, además de la fundación de otras instituciones sociales capaces de realizar estas tareas. No sólo estamos hablando que los Bancos Centrales deberían ser organizaciones independientes y públicas (sin ánimo de lucro), donde además estuvieran representados los intereses de la sociedad civil, sino que también deberían existir otro tipo de instituciones colegiadas y cooperativas que pudieran crear dinero (bonos o moneda), para desarrollar diversas iniciativas de inversión pública sin intereses bancarios y préstamos privados, con comisiones de servicio, pero sin intereses también. No solo los Bancos Centrales deberían emitir moneda y si no que los gobiernos nunca deberían pedir prestado el dinero a la banca privada y menos pagar intereses compuestos.


La primera parte de la solución es emitir moneda con objetivos del bien común y de manera cooperativa y sostenible. El punto de partida ha de ser a nivel municipal y los municipios deben unirse en redes de municipios a nivel regional e internacional con autodeterminación monetaria. Al igual que todos los gobiernos nacionales tienen delegadas sus políticas monetarias a unos Bancos Centrales, generalmente privados, que se interconectan entre ellos y se relacionan con la gran banca internacional, del mismo modo, los centros de autodeterminación monetaria, deben interconectarse y ser independientes de los gobiernos. Los núcleos de creación social del dinero en una segunda parte, deben constituirse en poder social capaz de autogobernarse, para vivir con otros valores de justicia social, cooperación y sostenibilidad del bien común. Al final, los Bancos Centrales podrían abolirse. La solución para una producción democrática y justa, basada en la sostenibilidad y no en una desvalorización de la población productiva y la pauperización extrema de la población no productiva, está en el dar entrada en la propiedad de la creación del dinero a la sociedad civil.

No es posible democratizar la economía sin primero democratizar la creación del dinero. Que los que producen valor sean los que crean el dinero es lo que llamamos autodeterminación monetaria. Como hemos dicho, el dinero es una mercancía y no existe la posibilidad de un economía justa, sin que la propiedad de la creación del dinero esté en manos de la sociedad civil. Es necesaria una democratización de la creación del dinero, una construcción de medios de producción del dinero alternativos y un cambio de propiedad en los existentes. Esta debe estar en manos del pueblo, no de las élites, ni de las religiones. Un democracia monetarista consistiría no ya en la democratización de la economía, sino en el control de los medios de producción del dinero.

Superar la situación de crisis económica y política permanente, como también de insostenible devastación energética, es posible si se constituye una autodeterminación monetaria de la sociedad, en contra del totalitarismo monetarista de las élites financieras. Una tarea urgente y necesaria.

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Documentación recomendada

  • Coriat, B. El taller y el cronometro. Y El taller y el robot. Ensayos sobre el fordismo y la producción en masa en la era electrónica
  • Sennet, R. La corrosión del carácter. Las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo
  • O’ Connor, J. La crisis fiscal del Estado. Lucha de clases y crisis fiscal en la década de los ochenta
  • Navarro, V. y Torres, J Los amos del mundo, Las armas del terrorismo financiero, cap., El poder del dinero y de la banca
  • Fleming, M. Teoría monetaria
  • Gnesutta, C. El dinero
  • Friedman, M. Y Schwartz, J. Monetary Statistics of the United States
  • Hayek, A.F. La desnacionalización del dinero, 1978
  • Friedman, M. The Optimum Quantity of Money and other Essays
  • Hodgson Brown, E. Telaraña de la deuda. La escándalos verdad sobre nuestro sistema monetario y sobre como podemos liberarnos
  • http://it.wikipedia.org/wiki/Giacinto_Auriti
  • http://www.bancopalmas.org.br/
  • http://www.wir.ch/
  • http://www.elconfidencial.com/economia/2011/antibanco-suizo-sistema-monetario-posible-20110618-80261.html
  • http://www.letslinkuk.net/
  • Fumagalli, A. Bioeconomía y capitalismo cognitivo. Hacia un nuevo paradigma de acumulación


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