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En la fábrica china de Shenzen donde se producen los iPhone, en Foxconn, hay unas redes, pero no son unas redes móviles, son redes físicas puestas en la fachada para impedir, que los empleados tengan éxito, cuando intentan suicidarse tirándose por la ventana. En 2011, mientras estaba aburrido en un aeropuerto, decidí comprar una revista para entretenerme, mientras iba contestando mensajes por el móvil. Fue entonces cuando vi una portada de WIRED sobre Foxconn, que me conmocionó: "1 Million Workers. 90 Million iPhones. 17 Suicides. Who’s to Blame?". Un gran artículo escrito por Joel Johnson, editor de Gizmodo y una valiente portada, que cambiaron de repente,  para siempre y para muchos, lo que significa usar  el móvil.

¿Hay algo más cotidiano y más inocente que enviar un whatsapp con nuestro smartphone? Sin embargo, tiene unas consecuencias. Algunos prefieren que estas no se conozcan, mientras a otros les da exactamente igual. Pero la gente no es indiferente a los problemas, simplemente no está informada y no conocen alternativas. Las consecuencias de algunos procesos económicos, sólo se pueden evitar desde una perspectiva ética de responsabilidad social. Como pasó con Nike en el mundo del textil, con la explotación del trabajo infantil en sus fábricas en el Tercer Mundo, ahora los tecnólogos tenemos que velar por las buenas prácticas. Nuestra reivindicación está aquí en el primer mundo, exigiendo el cumplimiento de normas éticas. Pero lo de Foxconn es sólo la punta del iceberg. Un móvil inicia su recorrido hacia el mercado, desde el momento que se extraen los materiales necesarios para su producción y va pasando por varias etapas en un corto ciclo vital. Los móviles han hecho inútil la obsolescencia programada, simplemente las empresas dan más y más y la gente quiere más y más. Y las nuevas funcionalidades y tendencias culturales, hacen que los móviles se renueven en pocos meses, cuando el dispositivo (a parte de la batería), puede durar mucho más tiempo. 


Extracción de materiales raros en zonas de conflicto

Estos materiales son algo inusuales y se concentran en pocas zonas del planeta. Es el caso de los llamados materiales de conflicto como el Tantalio, el Estaño, el Oro y el Wolframio cuya extracción está provocando serias violaciones de derechos humanos. Como guinda está el caso del Coltán, material imprescindible para la fabricación de los móviles, que se encuentra disponible casi únicamente en el Congo. La extracción de estos materiales se estima que ha causado nada menos que 5 millones de muertes, el mayor conflicto después de la segunda guerra mundial. Las corporaciones extranjeras operan sin ningún tipo de respeto a los derechos laborales y humanos, e impiden el desarrollo del país, manteniendo a las élites locales corrompidas. Los grupos armados locales, compiten entre sí para conseguir los minerales y poderlos vender, para capitalizar las minas y las rutas comerciales. Rebeldes y mafias contra las fuerzas gubernamentales. La corporaciones compran los minerales y las milicias rebeldes, armas. Por eso, desde no mucho tiempo, se están haciendo campañas para conseguir una tecnología libre de conflicto.


Fabricación subcontratada en condiciones indignas


Es el caso de Foxconn mencionado en la entradilla, pero también de otras empresas subcontratadas por Apple. Tim Cook, CEO de Apple se ha prometido algunas medidas para cambiar las condiciones laborales de sus fábricas, pero no ha hecho ningún progreso desde 2011 según denuncia China Labour Watch (ver Apple’s Unkept Promises: Investigation of Three Pegatron Group Factories Supplying to Apple). Los operarios trabajan 77 horas semanales, pero sólo haciendo cientos de horas extras llegan al nivel medio salarial chino. Los empleados trabajan y viven en las instalaciones de la fábrica como esclavos, familias enteras. Solo la conciencia primero y luego la exigencia de una tecnología ética por parte de los fanáticos usuarios de Apple, podrá cambiar la situación. Precisamente, no casa con los valores que vende Apple, la explotación de la gente hasta el extremo. La subcontratación de fábricas chinas, suele ir acompañada de otras irregularidades a parte de las laborales, como la contaminación del entorno, especialmente de ríos, que las corrompidas autoridades locales, pasan por alto.

Residuos exportados a zonas deprimidas

En la fase final del uso del móvil, este es desechado completamente. No se suelen reparar en los países desarrollados. Sin embargo, existen diversos países, que aceptan toda la basura tecnológica. Inmensas cantidades de móviles, de residuos contaminantes, no biodegradables, que permanecen en basureros al aire libre sin ningún tipo de protección. Países como NigeriaGhana, India o Pakistán, aceptan a las empresas que vulneran la Convención de Basilea, que prohíbe exportar este tipo de desechos, así que se camuflan como productos de segunda mano. Greenpeace publicó en el año 2008 un informe llamado Envenenando la pobreza. Residuos electrónicos en Ghana en el que se analizan las consecuencias de este fenómeno. 

Usar el móvil no es una ganga. Tampoco para nosotros. Un reciente estudio sueco, certifica que las radiofrecuencias emitidas por los móviles, triplican las posibilidades de un cáncer cerebral (Mobile phone and cordless phone use and the risk for glioma – Analysis of pooled case-control studies in Sweden, 1997–2003 and 2007–2009). Con el Internet de las cosas vamos a estar literalmente fritos por múltiples aparatos electrónicos interconectados, de los que no podremos alejarnos tan fácilmente como pasa con los móviles, con lo cual será importante poner límites y regulaciones. Ojo con los menores y con el tiempo de exposición. Si hablas, utiliza auriculares.

El ámbito de la responsabilidad digital crecerá inexorablemente en paralelo a la sociedad digital. Entrar en la madurez del ecosistema digital significa que no todo vale. Si esto te preocupa y te interesa, empieza con el movimiento #WeAreFairphone


Y por si quieres ponerte las pilas... o más bien sacártelas

1 Million Workers. 90 Million iPhones. 17 Suicides. Who’s to Blame?
Publicaciones de Electronics Watch
Reset Corporate social responsibility in the global electronics supply chain

http://therestartproject.org/
http://www.tecnologialibredeconflicto.org/
http://www.fairphone.com/

[Vídeo] Blue Elephants - trabajadores migratorios en la industria electrónica de Malasia
[Vídeo] Coltán Comercio Sangriento. Sangre en Nuestra Tecnología

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